CUIDADOS DEL PEQUE
Requisito básico: el amor

Tan, o incluso hasta más importante, que los buenos cuidados físicos que le brindes a tu bebé, los emocionales serán la principal fuente de salud y disfrute para el bebé y para ti misma.

Cógelo con gran suavidad y ternura, así sus primeros contactos le resultarán agradables y tranquilizantes. Recuerda que ha nacido a una vida que le era totalmente ajena. Aprende a disfrutar observando cómo va aprendiendo a adaptarse a ella.

Háblale con voz baja y dile palabras cariñosas. Comparte verbalmente con él tu dicha de tenerlo ya junto a ti. Aun cuando todavía no entienda las palabras, es capaz de percibir su intención y significado por el tono de la voz. Está comprobado que tiene tanta necesidad de amor y de saber que es bienvenido y aceptado, como de alimentación y cuidados.

Descubre, con infinita sorpresa, que entiende mucho más de lo que tú podrías supones. Ambos iréis aprendiendo juntos. Tu más sorprendente descubrimiento será que tu bebé sabe perfectamente lo que necesita, solo debes aprender a entender sus variados lenguajes no verbales, como llantos, gestos, actitudes, hasta que prácticamente “le adivines el pensamiento”. Eso lo lograrás manteniéndote a su lado y observándolo (y encontrarás que no hay espectáculo más enriquecedor que verlo desarrollarse).