Cómo enseñar a no pegar

Desde los 2 hasta los 4 años es común que los niños solucionen sus problemas con otros, o incluso con vosotros, pegando. Una actitud que no se debe permitir, aunque no es tan fácil de cortar.


Los niños pequeños no saben expresar sus sentimientos con la palabra, así que recurren a gestos y comportamiento como el llanto, las pataletas o los golpes. Por eso, es habitual que los niños de entre 18 meses y 4 años peguen y muerdan a sus compañeros de clase o hermanos en cuanto les quitan un juguete o no les dejan algo.

 

Si tu hijo es de los pegones, puedes seguir estos consejos para evitar que pegue:

 

1- Averigua por qué lo hace y en qué situaciones para entender su comportamiento y poder anticiparte a él.

 

2- Dale otras herramientas para gestionar sus emociones. Por ejemplo, si está enfadado, debe ir a contártelo y explicarte qué le pasa en lugar de pegar.

 

3- Explícale que al pegar hace daño, por eso nunca debemos pegar a los demás ya que a nadie le gusta que le hagan daño.

 

4- Nunca le pegues, es imposible que el niño no haga algo que te ve hacer a ti a menudo, además de ser inadmisibles los castigos físicos.

 

5- Si le ves pegando a otro niño, dile “basta” en tono firme y apártale de ese niño. Habla con él y trata de averiguar por qué lo ha hecho.

 

6- Es importante transmitirle valores sociales desde bebé como la empatía, el perdón, la amistad, etc.

 

7- Si te pega a ti, déjale muy claro que estás dolido, con palabras y con gestos, para que sepa que te ha herido. Para los niños, disgustar a sus padres es los peor que les puede pasar.

 

8- Los comportamientos agresivos siempre tienen que tener consecuencias negativas e inmediatas para el niño.