ALIMENTACIÓN
Acostúmbralo a los nuevos sabores

Durante los primeros años casi todos los niños tienen desconfianza por lo nuevo, es una actitud natural de autoprotección; por eso, cuando se le ofrece al pequeño un sabor distinto, lo analiza detenidamente antes de aceptarlo. Toma en cuenta ciertas características de los alimentos para que sea más fácil introducir al niño nuevos sabores.

• La consistencia es importante para que acepte los alimentos. Las cosas crujientes le gustan mucho porque establece una pequeña pelea: “Yo te quiero comer y tú te resistes, vamos a ver quién puede más…”.

• El color también es atractivo: los alimentos blancos y uniformes no son apetitosos, pero decorándolos con el rojo del jitomate, el amarillo de la mostaza o el verde de los chícharos se vuelven mucho más sabrosos.

• Mezcla para triunfar. Juntar un sabor que le gusta con otro nuevo que le quieres ofrecer puede dar muy buenos resultados. Si al niño le gusta el dulce, el agridulce puede ser un sabor intermedio para acercarle al gusto ácido. Por ejemplo, un poco de mermelada en el yogur.