ALIMENTACIÓN
Alimentación en bebés prematuros

El mejor alimento para un bebé prematuro es la leche materna, por lo que hay que procurar dársela siempre que sea posible para facilitar su crecimiento y su desarrollo.

La leche materna es el alimento más completo para cualquier bebé, perfecto para asegurar su salud y su crecimiento, y es más importante aún en el caso de un parto prematuro ya que la leche materna es fuente de hormonas, enzimas, inmunoglobulinas y células vivas, ofreciendo beneficios no sustituibles por ninguna leche de fórmula.

Muchas madres se preguntan si podrán dar el pecho si el bebé nace antes de tiempo, pero hay que saber que el pecho está preparado para producir leche ya en el embarazo. Hacia los cinco o seis meses de gestación las glándulas mamarias comienzan la producción láctea y, en cuanto se produce el parto, los senos comienzan a producir calostro, tanto si el parto se produce a término como si es prematuro.

Además, la leche que segrega la madre de un recién nacido pretérmino es distinta de la de aquella que da a luz pasadas las 37 semanas. La leche prematura contiene más proteínas, grasas, inmunoglobulinas, calorías, vitaminas, calcio, cobre, zinc… adaptada a las necesidades especiales del bebé, por eso es tan importante poder alimentarle con ella.

El problema principal en estos casos para establecer la lactancia materna es el estado del recién nacido, ya que muchas veces estos bebés están débiles o enfermos y no pueden mamar, o el de la madre ya que, si se encuentra mal tras el parto, puede que pase mucho tiempo hasta que pueda poner al bebé al pecho y es esencial hacerlo cuanto antes para que se produzca la subida de la leche.

Sin embargo, es posible siguiendo unos consejos:

1- Sácate leche inmediatamente tras el parto si no puedes colocar al bebé al pecho para estimular la producción láctea y sigue haciéndolo de manera regular mientras el bebé no mame lo suficiente.

2- Almacena y conserva esta leche para poder dársela con jeringuilla, cuchara o biberón.

3- En cuanto el bebé tenga fuerza para mamar y pueda salir de la incubadora, ponle al pecho para que se alimente directamente de ti. Si su succión es débil o no consigue engancharse bien, tira de su barbilla hacia abajo para colocar el pezón correctamente en su boca.

4- Los bebés prematuros suelen cansarse más si se les cambia frecuentemente de pecho. Evita moverle demasiado.

Si a pesar de todo tienes que completar con leche de fórmula o no puedes darle tu leche, recurre a leches de fórmula especiales para prematuros.