ESPERANDO AL PEQUE
Alimentación en el embarazo

Durante los 9 meses que dura el embarazo es esencial que cuides tu alimentación ya que el desarrollo y crecimiento del feto dependen directamente de lo que tú ingieras en este tiempo. Por eso, debes asegurar la cantidad mínima diaria de todos los nutrientes que necesita, así como evitar ciertos alimentos o sustancias que pueden ser perjudiciales para él.

Pautas básicas de alimentación

– Debes hacer 5 comidas al día ligeras, nada de comer en exceso ya que puede sentarte mal. Y tampoco debes pasar más de 3 horas sin comer algo.

– Debes beber mucha agua, unos 2 litros diarios.

– En cuanto a las grasas, son importantes las grasas animales y vegetales, procurando siempre la mayor cantidad de grasas buenas, es decir, insaturadas, evitando las grasas saturadas. Las grasas animales proporcionan la vitamina A que necesita el bebé para su desarrollo visual; las grasas vegetales ayudan a la construcción celular.

– También son muy importante los ácidos grasos esenciales que se encuentran en el salmón, el arenque, el aguacate o los frutos secos ya que ayudan al desarrollo del cerebro del feto.

– En cuanto a las proteínas, es necesaria una media de unos 70 gramos al día. Las proteínas se encuentran en la carne, los pescados, los huevos,… Aseguran el crecimiento del feto.

– Los hidratos de carbono, que te proporcionan energía, los encontrarás en la pasta, el pan, las patatas, las legumbres. Los cereales es mejor que sean integrales para aumentar tu consumo de fibra.

– A diferencia de lo que quizá hayas oído, no debes comer por dos durante el embarazo, sino mucho mejor. Las calorías extra que debes ingerir son solo 300 al día.

– Los productos lácteos no deben faltar en tu dieta ya que son ricos en calcio, mineral imprescindible para la formación de los huesos y dientes del bebé. Las necesidades de calcio aumentan de 900 a 1.200 mg al día en el embarazo. Las frutas y verduras también aportan calcio.

– En cuanto al resto de vitaminas que necesitas, es fundamental aumentar la ingesta de algunas como vitamina B9 o ácido fólico (que previene los defectos del tubo neural), vitamina C (que refuerza el sistema inmunitario), vitamina D (para la formación de huesos), etc. Algunas las puedes cubrir tomando 5 piezas diarias de frutas y verduras, pero es posible que el médico te recete también suplementos alimenticios, especialmente de ácido fólico ya que solo con la alimentación es casi imposible cubrir las necesidades diarias.

– El hierro y el yodo son dos minerales esenciales para la salud de la mamá y del feto. Los alimentos ricos en hierro se deben incrementar para cubrir el requisito de 60 mg al día con alimentos como lentejas, espinacas, coles, alcachofas, etc. El yodo lo puedes encontrar en la sal yodada, pero debes limitar el consumo de sal y usarla siempre en la cocción, nunca directamente en la mesa.

Alimentos peligrosos

En cuanto a los alimentos potencialmente peligrosos que no debes consumir durante el embarazo se encuentran:

Carnes crudas y embutidos: pueden transmitir la toxoplasmosis, muy perjudicial para el feto en desarrollo, por lo que no debes comer carnes crudas ni embutidos no curados. El jamón serrano puedes tomarlo ya que el proceso de curación mata el toxoplasma gondii.

Quesos sin pasteurizar: asegúrate de que los quesos que comas estén pasteurizados y no comas quesos blandos, azules o que tengan moho ya que pueden contener listeria, una bacteria también muy perjudicial en el embarazo. Del mismo modo puedes comer patés pasteurizados (UHT en la etiqueta).

– Los ahumados también pueden ser peligrosos, así que evita cualquier tipo de alimento que no haya sido cocinado o congelado previamente. También debes congelar el pescado antes de cocinarlo por si contiene salmonella.

– En cuanto al pescado azul, es peligroso por su alto contenido en mercurio los pescados azules grandes, pero los pequeños no son peligrosos.

Lava bien las frutas y verduras que vayas a consumir crudas porque también pueden estar infectadas de toxoplasmosis o listeria.

– Puedes tomar café, aunque no más de 300 mg al día. Y nada de alcohol ni tabaco.