APRENDE A INTERPRETARLOS
Cada bebé es diferente

La relación entre los padres y sus bebés depende de ambos. Los padres activos y ocupados entienden mejor a un bebé activo y nervioso, que a uno callado y dormilón. Padres de carácter tranquilo y apacible entienden mejor a un bebé feliz y alerta, que a uno nervioso e inquieto. Si tu bebé actúa de la manera que tú esperabas, criarlo te parecerá más fácil. Pero si tu bebé no es como tú lo esperabas, ¡no te desesperes! Tal vez te costará más acostumbrarte, pero pronto te darás cuenta que vale la pena.

Observa a tu bebé cuidadosamente, y mira cómo reacciona. ¿Es muy activo? ¿Duerme y come con regularidad o cambian sus hábitos de día a día? ¿Es tranquilo o llora a menudo? Tu bebé te irá indicando cómo le gusta que lo traten.

Cuidar a un bebé asusta un poco al principio, pero se siente más seguridad con el tiempo. Lo que es un hecho es que al bebé:

    * Le gusta mirar tu cara, colores brillantes, espejos y dibujos.

    * Se siente consolado cuando lo cargas y le hablas.

    * Le gusta mirar las cosas, pero todavía no trata de cogerlas.

    * Los ruidos altos, las luces brillantes y el trato rudo le asustan.

    * Se tranquiliza cuando alguien lo carga y lo abraza.

    * Le gusta cambiar de posición de vez en cuando para ver diferentes cosas.