CUIDADOS DEL PEQUE
¿Cómo hacerle masajes a tú bebé?

Los masajes son una excelente manera de crear lazos afectivos, y pueden ser realizados tanto por la mamá como por el papá. Un buen momento para hacer masajes es después del baño del bebé, o antes de ir a dormir.

¿Cómo realizarlos?

El masaje debe ser muy suave, casi con caricias, tocando suavemente la superficie de la piel o moviendo suavemente los músculos. En las áreas pequeñas del cuerpo, como pueden ser la parte anterior del cuello o la cabeza sólo usa las yemas de los dedos. En las áreas grandes como la espalda o el estomago usa la parte grande de las manos, los dedos o la palma de la mano.

– Presión: Pon los dedos sobre los párpados y masajéate suavemente los ojos. Este es el nivel de presión que debes imprimir al cuerpo de tu bebé. En las áreas pequeñas utiliza las yemas de los dedos para acariciar, y en las áreas más grandes la palma de la mano para masajear. Los movimientos deben ser siempre lentos para evitar alarmar a tu bebé.

– Aceite: Evita los aceites a base de nuez. El aceite de semilla de uva u otros aceites fácilmente absorbibles, que no sean demasiado grasos para la piel del bebé, son ideales. La loción para bebés también puede servir.

¿Dónde masajear al bebé?

Cara: Suavemente, con la yema de los dedos, acaricia hacia arriba a través de las mejillas, la frente, y alrededor de la base del cuello. Usando movimientos circulares alrededor de la boca, masajea suavemente hacia arriba alrededor de los ojos, los párpados, la nariz y las orejas. Acaricia con suavidad la parte posterior del cuello con movimientos descendentes hacia los hombros.

Brazos: Forma un anillo con tu dedos y tu pulgar alrededor del brazo de tu bebé. Comienza en la axila y desciende lentamente por cada brazo. En la muñeca puedes cambiar y deslizar las yemas de tus dedos por la palma de su mano.

Piernas: Acaricia lentamente cada pierna con toda tu mano y masajea ascendiendo. Flexiona sus rodillas y presiona sus muslos con cuidado contra el cuerpo. Masajea los pies de tu bebé empezando por los dedos y luego presiona cuidadosamente el pie con movimientos circulares hacia los talones. ¡Esto puede aliviar los dolores estomacales del bebé!

Cuerpo: Usa movimientos circulares, en el sentido de las agujas del reloj, para masajear el abdomen, comenzando justo debajo de las costillas. (Ten cuidado si lo haces después de una comida). Evita los genitales. Pon tu bebé cuidadosamente boca arriba.

Consejos para un buen masaje

– Mientras lo acaricias obsérvalo dulcemente. Míralo al mismo tiempo que tus manos entran en contacto con su piel. De este modo estimulas en el niño todos sus sentidos y se establece con comunicación mas intensa, visual y táctil. Puedes hablarle mientras lo haces.

– Recuerda que son necesarios toques cuidadosos y amorosos, no un masaje mecánico, por ello es conveniente ser flexible y no mantener una rutina rígida en los ejercicios.

– Si el bebé quiere girarse o cambiar de posición en el transcurso del masaje, déjalo, no lo obligues a mantener una posición. Puedes volver a retornar estas áreas después.

– El momento sea totalmente relajante para ambos por lo que deberás crear un ambiente muy agradable.

– Una toalla suave donde acostarlo te permitirá también envolverlo en ella al finalizar para que no coja frío y evitará que se resbale.

– Si le realizas el masaje totalmente desnudo, necesitarás otra toalla a la altura de la cintura por si se moja, es normal que el bebé vacíe su vejiga durante el masaje.

– Puede ponerlo sobre el cambiador o en el suelo, poniendo algo como una toalla o almohada que le sirva de colchón.

– Evidentemente, debes elegir un lugar tranquilo y aislado, donde estéis cómodos y nadie os interrumpa.

– Pon música tranquila y suave, como la música para bebés.

– La temperatura de la habitación debe ser cálida, ya que los bebés necesitan un poco más de calor que los adultos.

– Calienta tus manos antes de tocarlo. Puedes frotarlas con un poco de aceite para masajes.

– Los masajes suaves son generalmente considerados como seguros para los bebés de cualquier edad, incluso para los recién nacidos. Sin embargo, no le des masajes al bebé si está enfermo, si ha tenido una cirugía reciente o si tiene erosiones en la piel. Dale masajes cuando está contento y relajado.

– Y, por supuesto, relájate. El bebé va a notar la energía y las sensaciones que le transmitas, y es importante que los dos disfruten de ese momento.