ESPERANDO AL PEQUE
¿Cómo sujetar al bebé?

La primera vez que te dan a tu delicado recién nacido para que lo cojas en brazos te puede parecer un poco difícil sujetar a una personita tan pequeña y que parece tan frágil… ¡y no digamos bañarle o cambiarle! Sin embargo, es mucho más fácil de lo que parece, solo hay que tener cuidado con su cabecita. 

Aunque parezcan muy frágiles, y es cierto que hay que tener cuidado con su cabeza y su cuello ya que no están totalmente desarrollados, los bebés son mucho más fuertes de lo que parecen.

Existen muchas maneras correctas de cogerlos en brazos, de hecho, según lo que vayas a hacer, el momento del día o el carácter de tu bebé, usarás más una u otra o deberás cambiar de postura según quiera dormirse, ver el mundo o eructar.

Lo primero es estar tranquilo ya que los bebés notan los nervios y se pueden alterar y llorar cuando los coge en brazos una persona que no está segura. La regla de oro al coger a un recién nacido es sujetar su cabeza. Lo cojas como lo cojas, pon siempre una mano sujetando su cabecita y su cuello para que no se vayan hacia atrás ya que los bebés no son capaces de sostener la cabeza.

Para levantarle de la cuna, pon una mano bajo su culito mientras que con la otra sujetas la parte superior de la espalda y la cabeza. También puedes poner ambas manos bajo las axilas dejando el pulgar en la parte delantera y poniendo los otros cuatro dedos sujetando la cabeza.

Debes cogerlo con firmeza pero suavemente. Una vez en tus brazos, puedes sujetarle de muchas formas, recostándolo sobre un brazo, apoyando su espalda contra tu vientre para que vea el mundo, con la tripita sobre tu pecho para hacerle eructar, etc. Poco a poco irás comprobando cuál es la manera que más le gusta y te resultará cada día más sencillo.