ALIMENTACIÓN
Consejos para que tu bebé coma bien

La alimentación es una de las preocupaciones principales de todos los padres, ya que de ella depende del crecimiento y desarrollo del bebé. Durante los primeros meses, con la lactancia, no suele haber muchos problemas, pero cuando empieza la alimentación complementaria, surgen las dudas y las dificultades para conseguir que el bebé coma de todo y siga una dieta sana.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la etapa entre el nacimiento y los 2 años es una etapa crítica para la obtención de nutrientes y el establecimiento del metabolismo. Así, una alimentación pobre en estos años puede causar problemas a largo plazo como obesidad, diabetes, etc. Por eso, debes procurar que tu hijo siga una dieta sana y equilibrada desde el principio.

No obstante, eso no significa cebar al niño ni obligarle a comer. Muchos padres se quejan de que sus hijos comen pocas cantidades, pero no son conscientes de que los estómagos de los niños de esta edad son mucho más pequeños que los de un adulto, por lo que las cantidades que ingieran también deben ser mucho menores. Una buena forma de saber cuántas verduras, por ejemplo, echarle es tomar la medida de las palmas de sus manos juntas, formando una especia de cazo; esa es la medida a tener en cuenta.

Además, también es posible que haya días que el niño tenga menos apetito, y eso debe respetarse. Puede ser porque esté enfermo, preocupado o, simplemente, no necesite comer tanto porque no ha quemado tantas calorías como otros días. Mientras coma algo y se pase en unos días, nos debes preocuparte.

Por otra parte, debes tener claras cuáles deben ser los alimentos esenciales que no pueden faltar en su dieta: verduras, frutas, legumbres, cereales (mejor si son integrales), carnes (mejor las blancas) y pescados. Evita la bollería y cocina mejor a la plancha, cocido o al horno, evitando de manera habitual las grasas y los fritos.

Puede parecerte complicado que tu hijo coma de todo, especialmente alimentos que suelen ser más conflictivos como el pescado o las verduras, pero es perfectamente posible conseguirlo si sigues una serie de consejos:

  • Sé un buen ejemplo. Si no comes fruta, tu hijo tampoco lo hará. Debe verte comer de todo para querer imitarte.
  • Comer en familia. La mejor manera de establecer hábitos alimenticios correctos es comiendo todos juntos y evitando distracciones como la televisión.
  • Establece unos horarios regulares para comer y evita las comidas entre horas, debe comer cada 2 o 3 horas y dejar que pase un buen rato entre la cena y la hora de acostarse para que pueda hacer la digestión.
  • Un buen truco para que tu hijo coma alimentos que no le gustan es presentárselos de manera divertida. También puedes incluirlos en platos que le gusten como la pasta, las croquetas, las sopas, etc.
  • Nunca le obligues a probar algo nuevo ni a comer o cogerá asco a la comida. No obstante, para conseguir que pruebe nuevas comidas puedes despertar su curiosidad hablándole de ese alimento, de sus propiedades, contándole algún cuento… Deberás probar varias veces hasta conseguir que lo coma. Puede que hoy no le guste y mañana le encante. Los gustos de los niños cambian rápido.
  • Por último, no hace falta que coma de todo, pero sí de todos los grupos. Por ejemplo, si no le gustan las judías verdes, no pasa nada si come a menudo calabacín, zanahoria, brócoli, etc.