SALUD Y BIENESTAR
Consejos para cuidar sus oídos en verano

El agua, la humedad y las altas temperaturas hacen más probable que gérmenes y bacterias se instalen en nuestros oídos provocando infecciones, por lo que es importante que sepas cómo cuidar los oídos de tu hijo para evitar una otitis.

La otitis es la inflamación del conducto auditivo provocada normalmente por hongos o bacterias. Aunque no es grave, sí es muy molesta y dolorosa. Se suele tratar con antibióticos y se puede evitar fácilmente si se toman ciertas precauciones.

  1. Evita nadar en playas o ríos con aguas poco saludables ya que el agua contaminada contiene cientos de bacterias y gérmenes que pueden dañar los oídos y causar infecciones.
  2. No uses bastoncillos o elementos punzantes para limpiar los oídos ya que dificultan el sistema natural de limpieza que del oído provocando obstrucciones. Para mantener sus oídos limpios, basta con pasar el pico de una toalla o de una gasa humedecida por el pabellón auditivo, sin frotar. La cera de los oídos va saliendo por sí sola; no debe intentar sacarse con nada.
  3. Seca los oídos después de cada baño para evitar la humedad en el conducto auditivo.
  4. Evita las zambullidas bruscas y las “bombas” en la piscina ya que la presión del agua puede causar daños auditivos, además de facilitar la entrada de infecciones. Aunque a tu hijo le encante tirarse así al agua, procura que no lo haga muy a menudo.
  5. Si tu hijo es propenso a las otitis, cómprale protectores auditivos de baño -preferiblemente de material flexible, ligero e hipoalergénico- para evitar las infecciones.
  6. Cuando viajéis en avión tened cuidado con los cambios de presión al aterrizar y despegar. Dile a tu hijo que bostece, espire aire por la nariz o dale un chicle para que lo masque.
  7. Cuidado con las corrientes de aire en el coche. Viajar con la ventanilla bajada incrementa el riesgo de padecer infecciones.
  8. Evita los ruidos fuertes y la televisión o la música muy altas.

En cuanto tu hijo sienta dolor debes acudir al médico para que el tratamiento comience cuanto antes y evitar que la infección o la inflamación se extiendan y se vuelvan más graves.