CURIOSIDADES
Consejos para que la llegada del frío no afecte a tu salud y la de tu familia

Con la llegada del otoño bajan las temperaturas, lo cual hace que aparezcan las enfermedades propias de esta época del año, como resfriados, gripe, bronquiolitis, etc. Para que el frío no afecte a la salud de tu familia, es conveniente que sigas estos consejos.

El frío favorece el contagio y transmisión de ciertos virus, por eso en otoño e invierno es más habitual que los bebés, niños y adultos enfermen. Además, diversos estudios afirman que el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante es más frecuente (aunque sus cifras hayan descendido en los últimos años) en los bebés nacidos en los meses fríos, probablemente por el sobrecalentamiento de algunos bebés al tener los padres miedo a que cojan frío.

Para evitar tanto este problema como las constantes infecciones, es importante adoptar una serie de medidas en estos meses de más frío.

1- Evita los contrastes y cambios bruscos de temperatura. Si el bebé va a salir a la calle y en casa hace mucho calor, y fuera mucho frío, es conveniente que lo abrigues bien para salir para evitar un cambio brusco de temperatura corporal. Evita además las horas de más frío siempre que sea posible.

2- La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé ya que ayuda a reforzar su sistema inmunitario, impidiendo que enferme.

3- Evita abrigar en exceso al bebé cuando esté en casa o mantenerlo muy cerca de fuentes de calor como la calefacción. La temperatura de casa debe estar en torno a los 20º C y la humedad en torno al 50%. Tampoco debes sobre abrigarlo cuando duerme.

4- Para saber si tu bebé tiene frío o no debes tocar su nuca y su cuello ya que los centros de regulación corporal aún no han madurado del todo y las manos frías o clientes pueden hacernos pensar que tiene frío o calor cuando no es así.

5- Cuando hace frío, es normal que aumente la mucosidad para proteger las vías respiratorias, por lo que debes lavar su nariz a menudo con suero nasal para evitar las infecciones.

6- La piel del bebé que se ve expuesta al frío, como la de la cara o las manos, también puede verse resentida en estos meses a causa de los cambios bruscos de temperatura. Elige prendas de fibras naturales que permitan la correcta ventilación de la piel, usa crema hidratante a diario para evitar la sequedad y pomadas reparadoras en las zonas en las que aparezcan rojeces.