ALIMENTACIÓN
Conservación de la leche materna

La leche materna se puede extraer para darla con biberón si la madre no va a estar en alguna toma, una solución ideal para seguir con el pecho cuando se vuelve a trabajar tras la baja de maternidad. Sin embargo, para que no pierda sus propiedades hay que conservarla correctamente.

 

 

La leche debe ser recogida y guardada en envases de vidrio o plástico duro específicos para tal fin. Se tienen que cerrar herméticamente. Generalmente los sacaleches vienen con envases aptos que se enganchan al sacaleches para guardarla directamente en el envase en el que cae la leche al extraerla.

 

También hay bolsas herméticas especiales para leche materna o se puede usar el biberón, siempre y cuando se vaya a usar inmediatamente.

 

Una vez extraída y guardada puedes usarla en un plazo corto de tiempo o conservarla en la nevera o en el congelador. Si vas a hacer esto último debes hacerlo lo más rápido que puedas para que conserve sus propiedades.

 

Recuerda que los envases deben cerrarse herméticamente y debes apuntar fuera la fecha de extracción para saber cuál es el periodo máximo en el que debe ser consumida.

 

Congelada a  -18 °C la leche puede conservarse durante 4 meses; fresca a temperatura ambiente de 6 a 10 horas, y refrigerada hasta cinco días.

 

Para descongelarla deberás dejarla en la nevera durante al menos 6 horas a una temperatura de unos 4 grados para que el proceso sea natural y no se estropee la leche.


Si no dispones de mucho tiempo puedes descongelarla bajo un chorro de agua caliente o bien calentarlo al baño maría. Ten cuidado de que no llegue a hervir o perderá calidad nutricional. Nunca uses el microondas para descongelar ya que acaba con muchos nutrientes de la leche.