ALIMENTACIÓN
¿Cuándo puede empezar a comer pescado?

El pescado es uno de los alimentos más ricos en proteínas, vitaminas y minerales. Su alto poder alergénico hace que a menudo los padres tengan dudas sobre a partir de cuándo pueden incorporarlo a la alimentación de sus hijos.

 

Aunque no sea muy popular entre los niños, el pescado es un alimento lleno de propiedades positivas para su nutrición y desarrollo: vitaminas A, D y B, minerales como el fósforo, hierro o magnesio, proteínas, ácidos grasos omega-3 y bajo nivel de grasas y calórico.

 

A pesar de sus múltiples beneficios, el pescado resulta un alimento muy alergénico, por lo que hay que vigilar cuándo incorporarlo y hacerlo gradualmente. El pescado blanco (gallo, rape, merluza, lenguado, bacalo…), que tiene menos grasas y es más digerible, puede ser introducido a partir del octavo o noveno mes. Para el pescado azul (salmón, atún, sardina o salmonete), con más calorías y grasas, conviene esperar hasta los 18 meses.

 

¿Cómo introducirlo? Puedes empezar por pequeñas porciones, de unos 30 gramos, añadidos al puré de verduras una vez por semana y, poco a poco, ir aumentando hasta tomarlo unas 3 veces por semana, respetando el límite recomendado de no tomar pescado azul más de una vez por semana. Para ahorrarte la preocupación por las espinas, puedes comprarlo en lomos limpios o congelado.