APRENDE A INTERPRETARLOS
¿Cuándo puedo ir al museo con mi hijo?

Los museos son espacios llenos de información en los que aprender y descubrir nuevos intereses, además de entornos en los que los niños pueden satisfacer su incansable curiosidad.

 

Lo cierto es que no hay una edad mínima para visitar con tu hijo algún museo. Lo que sí puedes tener en cuenta es el tiempo de visita o el horario en el que vayas para poder disfrutar al máximo de la visita con tu hijo.

 

Así, por ejemplo, si te gustan los museos, puedes ir desde que tu pequeño es un bebé. Suelen ser entornos muy tranquilos, por lo que adaptando el tiempo de visita a sus tomas o cambios de pañal, puedes disfrutar de una visita de un par de horas si quieres.

 

Además, cuando tu hijo ya es mayor y puede andar por sí solo, puede resultarte conveniente optar por algún horario en el que haya menos público (las mañanas o tardes de días laborables, por ejemplo). Evitarás aglomeraciones estresantes y os será más fácil disfrutar de la visita, especialmente cuando se trate de un museo popular.

 

También es importante que preveas un tiempo relativamente reducido de visita. Una visita de unas 2 horas puede bastar para disfrutar de lo que esconde el museo sin acabar con la reducida paciencia de los niños. En museos muy amplios opta por una planta o una exposición concreta y aprovecha para ir viéndola tranquilamente con tu hijo, haciéndole preguntas y contándole datos interesantes.


Visitar de vez en cuando museos con tu hijo le aportará muchos beneficios: desde aprender datos interesantes sobre aspectos como la ciencia, la historia, el mundo, el arte…a, simplemente, aprender a estar en silencio y observar.

 

Puede que a tu hijo a veces le resulte aburrido y solo te pida que os vayáis, pero no desesperes. Hay un museo para todo, y alguno será capaz de captar su atención y despertar todo el interés de tu pequeño: antropología, historia natural, astrología, ciencia, cómics, aviones, trenes, arte, moda…