ESPERANDO AL PEQUE
¿Cuándo se puede saber si es niño o niña?

Existen diversas pruebas para determinar el sexo del bebé, como un análisis de sangre, uno genético, la amniocentesis o las ecografías. Dependiendo de la prueba que te hagas y de las semanas de gestación, podrás saber antes o después si el bebé que esperas es niño o niña.

Hasta hace unos 30 años, aproximadamente, solo se podía saber el sexo del bebé cuando llegaba el momento del parto y nacía. Sin embargo, los avances en las pruebas prenatales han permitido que cada vez se sepa más pronto si el bebé es niño o niña. Y es que, excepto algunas pocas parejas que prefieren guardar el misterio hasta el final, todas están deseando saber lo antes posible el sexo del bebé para empezar a pensar nombres, comprar su ropita, etc.

Actualmente, se puede saber el sexo desde la octava semana de gestación mediante un análisis de sangre específico que busca, en la sangre materna, la presencia o no de cromosomas masculinos (Y). Como las mujeres no tenemos cromosoma Y, si está presente, es niño. Si no, es niña. La tasa de acierto de este tipo de test varía entre el 94 y el 98%. El problema es que no están cubiertos por los sistemas de salud y hay que pagarlos aparte.

Otro método reciente son unos análisis de orina que pueden hacerse a partir de la semana 10 de embarazo. Su fiabilidad es del 90%, aunque es menos eficaz si te estás poniendo progesterona o si el embarazo es múltiple. Cuesta unos 30 €.

Otra prueba que indica el sexo del bebé desde esta semana es un estudio de vellosidades coriónicas, que consiste en hacer una biopsia introduciendo una aguja en la piel de la pared abdominal hasta llegar a la placenta para extraer una muestra de las vellosidades coriónicas. Esta prueba conlleva sus riesgos, por lo que solo se hace para detectar posibles anomalías fetales, no se recomienda solo para saber el sexo.

Las pruebas más habituales para conocer el sexo del bebé, ya que además son rutinarias y están cubiertas por los sistemas de salud, son las ecografías. Desde la eco de la semana 12 es posible saber el sexo, aunque muchas veces es demasiado pronto y no siempre se puede afirmar con seguridad si es niño o niña. Es más fiable tras la semana 16 ya que será más fácil apreciar las bolsas escrotales (donde se ubican los testículos) y el pene, en cuyo caso sabremos que es niño. Si no se ve nada, significa que es niña, aunque algunas veces pueden verse incluso los labios mayores.

Otras pruebas que también sirven para conocer el sexo del bebé son los test genéticos que se hacen desde la semana 12 si hay sospecha de malformación o anomalía cromosómica; o la amniocentesis, que también sirve para confirmar anomalías. Los test genéticos no implican ningún riesgo pero son muy caros. Mientras que la amniocentesis, que implica insertar una aguja a través de la pared abdominal hasta alcanzar el líquido amniótico para tomar una muestra, conlleva un pequeño riesgo de aborto, hemorragias o infección, por eso solo se realiza si es totalmente necesaria.