CUIDADOS DEL PEQUE
Cuidado con las rozaduras del pañal

El cambio frecuente de pañales ayuda a evitar infecciones y molestas rozaduras, por lo que debe hacerse lo más frecuentemente posible.

Una de las cosas a las que se enfrentan los nuevos padres es el constante cambio de pañales y esto se debe a que la vejiga de un recién nacido es tan diminuta que se llena muy pronto, lo que origina que durante las primeras semanas de vida orine frecuentemente, casi después de cada toma de alimento.

Y aunque nos de un poco de pereza, es muy recomendable cambiarle el pañal cada vez que esté mojado para evitar problemas de irritaciones y rozaduras que son muy molestas y dolorosas. Como el bebé no puede avisarnos cuando está mojado o sucio, es necesario revisarlo, sobre todo si está llorando.   

Consejos para el uso del pañal

Al usar el panal lo importante es revisar:

a) Que le quede bien cerrado, pero no apretado en su tripa y piernas.

b) Que no queden huecos por los que pueda salirse la orina.

c) Al cambiarlo procura dejarlo un ratito sin pañal para que el bebé pueda estirarse libremente y se seque bien al aire.

d) Elije para el cambio un lugar fresco, cómodo y agradable, sin corrientes de aire.

e) Ten un juguete a la mano o algo llamativo para distraer su atención y que puedas cambiarlo adecuadamente.

El cambio de pañal, además de proporcionar el bebé limpieza y comodidad, es un momento que se debe aprovechar para demostrar afecto con sonrisas, palabras cariñosas, caricias, masajes y besos. En caso de que el bebé esté rozado o irritado, ponle una pomada rica en vitamina A, límpialo suavemente con agua tibia y cámbialo con más frecuencia para evitar infecciones, procura también dejarlo sin pañal un buen rato durante el día.

Para tratar las rozaduras.

a) Evita la humedad en el área.

b) Cambia frecuentemente el pañal.

c) Permite que el área se ventile adecuadamente.

d) Refuerza las medidas higiénicas en el área después de las evacuaciones.

e) Aplica en el área alguna crema o loción protectora que te recomiende el médico, para impedir que la orina afecte la piel irritada.

f) Si el aspecto de las rozaduras empeora, si éstas no desaparecen o se forman ampollas con secreción, ha llegado el momento de consultar con el médico. No te alarmes; la piel de tu pequeño se regenera muy fácilmente.

Las rozaduras han de distinguirse también de otras afecciones de la piel que ocasionan síntomas similares pero tienen origen distinto.  Otra enfermedad común con signos semejantes a las rozaduras es la dermatitis seborreica, frecuente en el primer año de vida. Esta produce manchas rojas, ásperas y abultadas que se descaman notablemente. Suelen aparecer en los genitales, las ingles y la región inferior del vientre.

Para impedir que brote, trata de que la piel de tu bebé permanezca siempre fresca y seca. La ropita ligera de algodón es de gran ayuda.