CUIDADOS DEL PEQUE
Cuidados del cordón umbilical

Para las mamás, sobre todo para las primerizas, el cuidado del cordón es algo totalmente desconocido. Sigue en todo momento las indicaciones de tu pediatra, pero si notas algo raro, llámalo inmediatamente.

• Siempre que le cambies el pañal a tu bebé, préstale mucha atención al área en la base del cordón, la más cercana al ombligo. Límpiala suavemente pero muy bien para eliminar cualquier resto de humedad que se pueda haber acumulado allí. Un aplicador con punta de algodón es ideal para esto. No te preocupes de lastimar a tu bebé; no hay terminaciones nerviosas en el muñón del cordón umbilical.

• Asegúrate de permitir que el aire llegue al muñón del cordón umbilical. Esto ayudará a que se cure y se seque más rápido.

• Trata de evitar que los pañales toquen el muñón. Puedes doblar el pañal para que quede debajo de la altura del cordón. O puedes usar pañales desechables con un corte indentado en la parte superior.

•  Deja que el cordón umbilical se caiga solo. En el pasado, se sugería limpiar el muñón con alcohol. Los nuevos datos sugieren que dejar que se seque al natural hace que el cordón se caiga más rápido.

Acude al médico si…

Por ejemplo, si del cordón sale pus, si huele mal o si el área alrededor del ombligo está roja e hinchada, puede estar infectado. Debes notificar al pediatra de tu bebé inmediatamente.

Ocasionalmente, puedes ver pequeñas cantidades de sangre que salen del ombligo, esto es normal, ya que los vasos sanguíneos se están separando. Si notas sangrado, primero intenta aplicando un poco de presión. Si el sangrado no desaparece después de cinco a siete minutos de presión constante, llama al médico.

Una vez que el cordón se caiga, el ombligo de tu bebé puede inflamarse un poco y seguir perdiendo un poco de sangre. Esto se llama granuloma umbilical. Tu médico puede tratarlo con un medicamento secativo.