SALUD Y BIENESTAR
Cuidados especiales de los bebés prematuros

En los últimos 20 años ha aumentado considerablemente el número de bebés nacidos prematuramente, así como las técnicas médicas que permiten que salgan adelante bebés cada vez más pequeños. Actualmente, desde las 23 semanas es posible que un bebé sobreviva, aunque generalmente estos prematuros extremos necesitan muchos más cuidados y pueden tener secuelas, por lo que sus cuidados desde el primer momento son fundamentales.

 

Desde las 37 semanas se considera que un embarazo está a término, lo que implica que cualquier bebé nacido a partir de esa semana ya no es considerado prematuro, está formado y preparado para vivir fuera del útero materno.

 

Pero todos aquellos que nazcan antes sí son bebés prematuros, aunque su tasa de supervivencia y sus cuidados varían enormemente según la semana de gestación en la que nazcan:

 

Moderadamente prematuros: nacen entre las 34 y las 37 semanas. Su peso está en torno a los 2-2,5 kilos y su tasa de supervivencia es prácticamente del 100%.

 

Muy prematuros: nacen entre la semana 30 y la 34. Pesan entre 1 y 2,5 kilos y su tasa de supervivencia es del 98%.

 

Prematuros extremos: su edad gestacional está entre la semana 26 y la 29. Pesan entre 750 gramos y 1,5 kilos. Según su peso y su desarrollo, su tasa de supervivencia está entre el 90 y el 98%.

 

Microprematuros: nacen antes de la semana 26. Pesan menos de 750 gramos y su tasa de supervivencia está en torno al 50%.

 

Estos niños nacen con un cierto grado de inmadurez en todos sus órganos, que será mayor cuanto menor sea su edad gestacional. Sus sistemas respiratorio, digestivo, metabólico… aún no funcionan correctamente, lo que les hace más vulnerables a las enfermedades.

 

CCD o Cuidados Centrados en el Desarrollo

 

La neonatología ha avanzado muchísimo en los últimos años, implantando una serie de medidas y protocolos que permiten a estos niños no solo sobrevivir, sino hacerlo con la mejor calidad de vida posible.


Los cuidados centrados en el desarrollo (CCD) implican diversas acciones encaminadas a mejorar tanto el ambiente de luces, ruidos, como el microambiente en que se desarrolla el niño (manipulaciones, postura). La presencia de los padres es muy importante, es esencial que le cojan siempre que sea posible y le muestren su cariño y apoyo.


De hecho, uno de los pilares básicos es el Método Madre Canguro, es decir, colocarse al bebé piel con piel para que note el calor y el corazón de sus papás.


La incubadora será su medio de vida mientras no sea capaz de respirar por sí solo o controlar su temperatura. Según su grado de desarrollo y su peso, pasará más o menos tiempo en una incubadora. Este proceso puede hacerse muy largo y duro para los papás, pero es necesario para que estos pequeños salgan adelante y puedan ir a su casa lo antes posible.