CUIDADOS DEL PEQUE
Cómo cuidar a un bebé que llora mucho

El llanto es la única forma que tiene un bebé de comunicarse con sus papás y hacerles ver que tiene hambre, sueño, frío o miedo. Por eso, es normal que los bebés lloren bastante en sus primeros meses de vida, hasta que aprenden otras formas de comunicar qué les pasa. Sin embargo, también es cierto que hay bebés que lloran más que otros. ¿Qué hacer en estos casos?

Cada bebé tiene una personalidad que se manifiesta en muchos aspectos desde recién nacido. Así, algunos bebés son muy dormilones y tranquilos, mientras que otros son mucho más activos, inquietos y llorones. Si ese es el caso de tu hijo, lo primero que debes hacer es saber que sus llantos son una manera de decirte que le pasa algo, por lo que es importante que sepas qué hacer cuando se ponga a llorar.

1- Cógelo en brazos y comprueba que no tiene sueño, hambre, el pañal mojado, frío o miedo. Atender a sus necesidades es la mejor manera de que deje de llorar. Al principio te costará saber qué le pasa exactamente, pero pronto sabrás distinguir el llanto de hambre del llanto de sueño.

2- Muchas veces solo quieren estar en brazos de papá y mamá y sentir su afecto y cariño, así que bastará con que lo cojas en brazos y le des mimos. Además, puedes colocarlo con su cabeza cerca de tu corazón, este sonido le calmará ya que es el que oía en tu tripa.

3- Una opción que suele funcionar muy bien es pasearlo, ya sea en brazos por casa, en el carrito de paseo por la calle o en el fular.

4- Cántale la nana o canción que le cantabas cuando estaba en tu tripa o la que le cantas para dormir. Igualmente, hablarle puede calmarle con solo oír tu voz.

5- Dale un baño. El agua suele encantar a todos los bebés, y además los calma. Y si encima ya es un poco mayor y puede jugar con sus juguetes, seguro que se divierte y luego no quiere salir de la bañera.

6- Prueba diversas posturas al cogerlo. A algunos niños les gusta estar boca abajo con la tripa apoyada en tu brazo, sobre todo si tienen gases. A otros (o en otros momentos), les gusta estar mirando hacia fuera para observar el mundo. También puedes colocarlo apoyado sobre tu hombro.

7- El ruido blanco (un sonido constante y relajante cuyas frecuencias están al mismo volumen e intensidad) ayuda a calmar y dormir a los bebés, aunque no debe usarse en exceso. Puedes descargarte alguna aplicación, comprarte una máquina de ruido blanco o, simplemente, enchufar el secador o poner la campana.

8- Y, por último, no pierdas los nervios. Aunque a veces resulte difícil, si te pones nervioso el bebé llorará más, por lo que debes estar tranquilo aunque lleve un tiempo llorando y no logres calmarle. En estos casos, lo mejor es que lo dejes un momento en su cuna para tranquilizarte o que se lo des a tu pareja.