CUIDADOS DEL PEQUE
¿Cómo cuidar a un bebé nervioso?

Si tu bebé es muy inquieto y no para quieto ni un segundo debes saber cómo cuidarle ya que, aunque puede resultar muy entretenido, también agotador. Estos consejos te ayudarán a calmarle cuando ya no puedas más.

Cada bebé es un mundo, en todos los aspectos, tanto lo que se refiere a su crecimiento como su desarrollo o su forma de ser. Así, igual que hay bebés que caminan antes y otros que lo hacen después, hay pequeños tranquilos y otros muy nerviosos, que se pasan el día de un lado para otro sin parar, generalmente durmiendo menos horas y reclamando más atención por parte de sus padres.

En este caso puede ser más complicado cuidar y criar a un niño así ya que no suelen estar quietos ni un segundo, por lo que cuesta más incluso darles de comer o dormirlos. La parte buena de los bebés con esta forma de ser es que suelen ser más activos y juguetones, lo que los hace más divertidos.

Pero si a pesar de ello necesitas un minuto de descanso, estos consejos podrán ayudarte:

1- Quiérelo y acéptalo tal y como es, sin intentar cambiarlo. Nunca te quejes de su forma de ser, y mucho menos aún en su presencia.

2- Ten más paciencia de la que hace falta tener con otros bebés. Cuando ya no puedas más, antes de gritarle o regañarle, vete a otra habitación, respira hondo y tranquilízate antes de volver con él.

3- Planifica las cosas con más tiempo. Si llegar a los sitios puntual te cuesta porque tu hijo no para ni un segundo y no puedes ni vestirlo, empieza antes a arreglaros para que el estrés y la falta de tiempo no te pongan más nervioso.

4- Las rutinas aportan seguridad y confianza, lo que ayuda a que el bebé esté más tranquilo. Procura establecer unos horarios y cumplirlos siempre.

5- Darle un baño antes de dormir puede ayudar al pequeño a calmarse y dormir mejor.

6- Estudia a tu hijo para ver en qué situaciones se pone más nervioso para evitarlas.

7- El paseo y la actividad al aire libre ayudan a quemar la energía extra y estar más tranquilo al volver a casa.

8- Evita los sitios ruidosos y con muchas luces.

9- Si se mueve mucho incluso dormido y esto altera su sueño, puedes probar a envolverlo en una manta o saco tipo swaddling para que los movimientos no lo despierten.

10- Busca momentos y actividades relajantes y tranquilas para realizar todos los días, como escuchar música clásica, contarle una historia, leerle un cuento, hacer meditación o yoga, etc.