PAPÁS DE HOY
Educar en igualdad

Para acabar con las diferencias de género, la brecha salarial, las desigualdades entre hombres y mujeres o la violencia machista, es importante comenzar por educar en igualdad a nuestros hijos e hijas, tanto en casa, como en el colegio. ¿Cómo lograrlo?

Aunque en muchos países hemos avanzado mucho en los últimos años en lo que a igualdad de género se refiere, todavía queda mucho por hacer. Por ejemplo, a pesar de que las chicas son más estudiosas y acceden en mayor número a estudios universitarios, son ellos quienes siguen copando los puestos directivos tanto en las empresas privadas como en los cargos públicos.

En el tema laboral, el paro entre mujeres sigue siendo mucho mayor, y los salarios, en los mismos puestos, más bajos. Además, las mujeres son las que suelen sacrificar sus trabajos cuando hay problemas para conciliar trabajo y familia, lo que imposibilita que lleguen a puestos altos en las empresas o que ganen más dinero.

Las mujeres son las que siguen llevando la mayor carga de trabajo en las casas, dedicando más tiempo al cuidado de los hijos o las tareas del hogar.

Y, por último, pero no menos importante, sino todo lo contrario, sigue habiendo cada año muchas denuncias de mujeres maltratadas, sin contar con las que no se atreven a denunciar y las que, hayan denunciado o no, acaban muertas a manos de su parejas o exparejas.

Y lo peor es que muchas actitudes machistas están resurgiendo entre los más jóvenes, por lo que es importante que eduquemos en igualdad a nuestros hijos e hijas para acabar con estas diferencias de género y conseguir un mundo más justo en el que todo el mundo sea tratado por igual, independientemente de su sexo.

Consejos para educar en igualdad

Trata a tus hijos por igual, sean chicos o chicas. Las diferencias en la educación tienen que venir determinadas por la edad de los niños, sus capacidades o sus características personales, no por el hecho de ser niño o niña.

Reconoce los logros de tus hijos y potencia el trabajo en equipo entre ellos.

Asigna las mismas tareas y responsabilidades a cada niño. Cocinar o planchar no es cosa de niñas, es algo que cualquiera puede hacer.

– Ten cuidado con el lenguaje y evita expresiones sexistas o micromachismos como “los niños no lloran”, “las niñas son más de letras” o “dile a tu mamá que te cosa el botón”.

– Es cierto que existen ciertas diferencias biológicas entre los niños y las niñas que tus hijos deben conocer, sabiendo en todo momento que eso no afecta a sus habilidades, inteligencia o capacidades.

Leed libros sobre igualdad o ved películas en las que se trate el tema. Evita contenidos audiovisuales machistas o sexistas en los que se perpetúen estereotipos.

Educad con el ejemplo. Es importante que ambos os involucréis en la educación y el cuidado de los hijos y las tareas del hogar, demostrando a los niños que tanto hombres como mujeres pueden, y deben, hacer lo mismo.

Fomenta valores esenciales en tus hijos como la igualdad, la solidaridad, la tolerancia, la empatía, la justicia, etc.

– Cuando veáis alguna actitud o comportamiento desigual o machista, habla con tus hijos para saber qué opinan y cómo acabar con estas diferencias.

Evita los juguetes sexistas y las actividades según el sexo: los chicos al fútbol, las niñas a mamás y papás… Dales libertad para elegir y desarrollarse en todos los ámbitos.