APRENDE A INTERPRETARLOS
Enuresis nocturna infantil

Alrededor de un 20 por ciento de los niños tarda en controlar el pipí nocturno algo más de lo recomendable, si el problema persiste pasados los cinco años de edad se requiere un tratamiento para evitar que esta incómoda situación se prolongue demasiad.

La mayoría de los niños controla la orina y deposiciones diurnas bastante rápido, pero no ocurre lo mismo si hablamos de la noche. Aprender a controlar el pipí nocturno es algo más complicado ya que mientras duermen no son conscientes de sus necesidades. A partir de los cinco o seis años, esta falta de autocontrol puede provocar frustración en el niño, que lo sienta como un fracaso personal o que se le quiten las ganas de pasar la noche fuera de casa.

 

Para acabar con el problema, los padres deberán ayudar al niño y seguir las instrucciones del pediatra que previamente habrá descartado cualquier tipo de enfermedad.

 

Las causas de la enuresis pueden ser: incapacidad para mantener la orina por una cuestión de inmadurez, padecer una vejiga pequeña, sueño muy profundo, un mal hábito del uso del servicio o circunstancias emocionales críticas para el pequeño.

 

Antes del empleo de fármacos, los padres pueden poner en práctica algunos trucos que ayudarán a los niños a controlar el problema. Es fundamental acabar con los reproches y las burlas para que el pequeño no se frustre más aún y también hay que hacerle entender que no es un problema grave y que la solución es sencilla.

 

En cuanto a los trucos:

 

– Es importante que durante el día controle un poco el pipí y no vaya al baño según tenga ganas

– Antes de acostarse deberá orinar y también es recomendable sustituir los líquidos de la cena como la leche y los zumos por alimentos sólidos

– Es importante que no se acueste nada más cenar, lo más recomendable es que pasen unas dos horas

– No se le deben poner pañales y es buena idea que ayude a cambiar las sábanas para que sea consciente del problema y colabore

– Una buena manera de incentivarle es premiarle las noches que haya conseguido controlar las ganas o darle la enhorabuena

– También existen los despertadores para enuresis que consisten en unos pequeños sensores de humedad que despiertan al niño o al padre cuando el pequeño empieza a orinarse

 

Si el problema persiste, habrá que comenzar algún tipo de tratamiento dirigido por el pediatra en el que estén incluidos los ejercicios y algún que otro medicamento.