APRENDE A INTERPRETARLOS
¿Es diferente el desarrollo de niños y niñas?

El sexo del bebé, determinado desde el momento de la concepción, tiene ciertas implicaciones en el desarrollo del bebé desde que es un embrión.

 

Biológicamente, hay una serie de diferencias en el ritmo en que se desarrolla una niña y el que lo hace un niño. No obstante, esto no debe ser óbice para perseguir una educación igualitaria en la que se fomenten habilidades y se eviten etiquetas o encasillamientos vinculados a su sexo.

 

Estas son algunas de las diferencias físicas y psicológicas que puede haber entre niños y niñas:

 

–  Tamaño: los niños suelen nacer unos pocos centímetros más altos y con algunos gramos más de peso que las niñas. A pesar de eso, las niñas desarrollan físicamente con más precocidad que los niños, algo que es especialmente visible durante la pubertad. También el cerebro de los niños es levemente más grande que el de las niñas, pero esta diferencia de tamaño no tiene implicaciones en la capacidad cerebral.

 

–   Desarrollo motor: los niños a menudo muestran un desarrollo motor anticipado al de las niñas, lo que hace que muestren antes habilidad para correr o lanzar objetos.

 

–   Habla: en esta faceta, las niñas se suelen adelantar a los niños. Esto se explica en que ya nacen con las áreas del hemisferio izquierdo encargadas del habla o la escritura más desarrolladas.

 

–   Cerebro: las niñas nacen con una mayor interrelación entre los dos hemisferios de su cerebro, un intercambio que los niños empiezan a alcanzar a los nueve meses y que tiene una implicación en la emocionalidad del bebé.

 

Estas diferencias, lejos de enfocar las habilidades de tu niño, pueden servirte de guía para potenciar aquello en lo que biológicamente no es tan precoz, como ayudar a tu hija en su desarrollo motor o a tu hijo en su inteligencia emocional.