APRENDE A INTERPRETARLOS
Estimula a tu bebé con nanas y canciones

Las nanas llevan usándose miles de años por sus propiedades calmantes y como forma de transmitir amor a los bebés, además, está comprobado que tienen importantes beneficios para el desarrollo psicomotor de los más pequeños.

 

La música favorece el desarrollo cognitivo de los niños, estimula la creatividad y el desarrollo intelectual. Además, las nanas o canciones de cuna tienen capacidad calmante y ayudan a dormir a los más pequeños, fomentan los vínculos afectivos y transmiten sensación de seguridad a los bebés.

 

Beneficios de las nanas y canciones

 

Las canciones de cuna, además de ser muy útiles a la hora de llevar a los bebés a dormir, aportan numerosos beneficios a largo plazo. La influencia de la música es muchas veces mayor de la que creemos, eso sí, debe ir acorde con la edad del pequeño.

 

Se ha comprobado que la música puede estimular el desarrollo del lenguaje ya que propicia las conexiones neuronales de este campo y agudiza el sentido auditivo. También favorece el desarrollo psicomotor porque el ritmo asocia música y movimiento. Mejora el aprendizaje y la coordinación, calma la ansiedad y mejora el estado de ánimo.

 

De hecho, la música es un buen recurso a nivel educativo. Muchas veces se emplean las canciones para enseñar habilidades académicas y sociales.

 

En cuando a la hora de dormir, las nanas tienen un ritmo suave y monótono, parecido a los latidos del corazón, que reducen el nivel de estrés y relaja a los bebés, por eso es un recurso tan usado por los padres. También les ayuda a estar más tranquilos al escuchar la voz de la madre o el padre mientras les acunan.

 

Cómo estimular mediante la música

 

Durante los primeros meses del bebé lo mejor es cantar canciones de cuna o nanas o poner composiciones lentas que ayuden a que el pequeño esté tranquilo. Lo mejor es que sean los padres quienes le canten, no importa que lo hagan mal, lo más importante es que el bebé escuche la voz de sus papás y se sienta protegido y querido.

 

La nana debe ir acompañada con movimientos suaves, mientras se le canta hay que mecerle en los brazos o en la cuna de manera constante y al ritmo de la melodía.

 

Dependiendo de la canción debemos ir cambiando la entonación y acompañarla con gestos y movimientos. Esto estimula el lenguaje y los movimientos corporales, además de que el pequeño disfrutará mucho del momento.

 

Los primeros meses el tono debe ser bajito, casi susurro, porque el tímpano de los bebés aún es demasiado sensible para los sonidos altos.

 

Es bueno crear rutinas con las canciones para que asocie determinados momentos con las nanas o canciones infantiles. Esto permite a los pequeños anticiparse a lo que va a ocurrir y que se sientan más seguros y protegidos.

 

Si utilizamos las nanas para ayudar al niño a dormir, es mejor dejar de cantar antes de que se duerma. Las debemos emplear para relajar al pequeño pero no para que se duerma del todo ya que sino cada vez que se despierte, necesitará que le canten para volverse a dormir.

 

La música se día y de noche debe ser distinta así se ayuda al niño a diferenciar los momentos del día. Cuando estén despiertos debe ser más dinámica y por la noche mucho más tranquila y relajada.