PAPÁS DE HOY
¿Cómo extraer y conservar la leche materna?

Durante la lactancia materna habrá veces que no puedas dar el pecho al bebé directamente, especialmente cuando empieces a trabajar tras la baja de maternidad. Para poder continuar dando el pecho al bebé de manera exclusiva en esos momentos tendrás que extraerte y conservar la leche materna, pero ¿cómo llevarlo a cabo?

Extraer y conservar la leche materna durante la lactancia es muy útil para muchas ocasiones: si estás cansada y quieres que alguna toma nocturna se la dé el papá con un biberón, si vuelves al trabajo tras la baja, si te vas de fin de semana o a pasar la tarde con unas amigas, etc. En estos casos, puedes sacarte leche en los días o semanas previos, almacenarla y conservarla para poder sacarla posteriormente y dársela al bebé con biberón. Eso sí, tienes que saber cómo hacerlo para que la leche no se estropee y todo resulte perfecto.

Par empezar, en las primeras semanas no se aconseja hacerlo ya que es necesario establecer la lactancia materna. Solo deberás sacarte leche si tienes ingurgitación y el bebé no vacía los pechos adecuadamente, pero es mejor que no des biberón al bebé tan pronto para no confundirle.

Después, necesitas contar con el material adecuado. Lo más sencillo es tener un extractor eléctrico, pero también puedes hacerlo con uno manual o incluso a mano, aunque el primer método es el más fácil y rápido. También necesitas recipientes aptos y estériles para conservar la leche.

Si quieres tener leche suficiente para alguna fecha concreta es conveniente que empieces unas semanas antes a sacarte leche ya que, al principio, puede costarte un poco.

Antes de empezar lávate bien las manos y elige un lugar cómodo. Realiza un suave masaje en los senos con movimientos en dirección a la aréola para estimular la producción y coloca el sacaleches. Al principio es posible que tardes más tiempo y saques menos leche, pero a medida que lo hagas, te convertirás en toda una experta.

Recoge la leche en uno de los recipientes y ciérralo bien, apuntando por fuera le fecha de extracción para saber hasta cuándo puede conservarse. Si vas a usar la leche pronto puedes guardarla en la nevera, donde aguanta gasta 5 días. Si no, puedes congelarla, sabiendo que puedes guardarla ahí hasta 4 meses siempre que el congelador esté al menos a -18º C.

Y, cuando quieras usarla, debes descongelarla sin romper la cadena del frío para no alterar sus cualidades nutricionales. Lo mejor es hacerlo dejándola en la nevera para que se descongele sola. Coloca el recipiente en la parte baja de la nevera a unos 4º C. Si tienes prisa, puedes descongelarla colocando el envase bajo un chorro de agua caliente o calentándolo al baño María. Nunca uses el microondas.