ALIMENTACIÓN
Hábitos de alimentación

Es en la primera infancia cuando se adquieren los buenos hábitos alimentarios, y la familia es la indicada para iniciar a los pequeños en el consumo de todos los alimentos.

Incorpora al niño a la dieta familiar siguiendo patrones alimentarios que van a influir decisivamente en sus futuros hábitos de alimentación. La energía de los alimentos deberá ser suficiente para asegurar el crecimiento y evitar que se recurra a sus reservas corporales para obtener energía, pero a la vez no será tan excesiva que provoque obesidad. Los niños están en constante crecimiento y desarrollo de huesos, dientes, músculos y sangre, por lo que requieren más nutrientes en proporción a su peso que los adultos.

A partir de los 12 meses de edad inicia progresivamente la introducción de alimentos con una textura más gruesa para ir acostumbrando al niño a alimentos en trozos. Para empezar, ofrécele alimentos aplastados con el tenedor, todo ello dependiendo de cada niño y su rapidez en el aprendizaje de la masticación. El objetivo es que al llegar a los 18-24 meses el niño coma los alimentos en trozo.

En el primer año de vida suele producirse una falta de apetito que no debe preocuparte, además de que en esta etapa tienen determinadas aversiones alimenticias. También hay que tener en cuenta que a esta edad no se puede seguir un patrón de comidas semejante a las del adulto.