SALUD Y BIENESTAR
Hemangiomas en recién nacidos

Los hemangiomas son vasos capilares que crecen de manera anómala causando una especia de mancha rojiza superficial. Son muy frecuentes en recién nacidos y, en la mayoría de los casos, desaparecen solos antes de los 2 años.

Los hemangiomas son tumores benignos de los capilares sanguíneos causados por un crecimiento anómalo muy rápido de las células de los vasos capilares. Este crecimiento causa una mancha de color rojizo, conocido también como beso de ángel o picotazo de la cigüeña, que aparece normalmente en la frente, la nariz, el entrecejo, el labio superior o la nuca.

Los hemangiomas aparecen a los pocos días de nacer y crecen hasta formar una mancha rojiza abultada hasta los 3 o los 4 meses. Después, su crecimiento se enlentece y va perdiendo color y aplanándose hacia el año. En algunos niños desaparece del todo, pero hasta en el 50% de los casos deja una pequeña cicatriz o una textura de piel diferente.

Es muy común en recién nacidos ya que hasta un 8% de bebés lo presenta. Generalmente son solo un problema estético que desaparece solo antes de los dos años, aunque en ocasiones pueden dificultar la visión, la deglución o la respiración.

No se sabe con exactitud por qué aparecen los hemangiomas, aunque se sostienen varias teorías, como que son trozos de placenta implantada en la piel o que aparecen tras sufrir una pequeña hipoxia o falta de oxígeno durante el desarrollo. Por otra parte, son hereditarios y tres veces más frecuentes en las niñas, en prematuros y en bebés de bajo peso al nacer.

Como decíamos, los hemangiomas generalmente no causan problemas y desaparecen solos antes de los 2 años, salvo los de la nuca que pueden tardar más tiempo en desaparecer. Sin embargo, algunos afectan a la visión, la respiración, la succión e incluso pueden causar dolor o provocar un fallo al corazón. Si se descubre un hemangioma situado en una zona complicada puede ser necesario realizar más pruebas y controles al bebé para evitar problemas graves.

Hasta hace poco no había tratamiento eficaz ya que los que se habían probado dejaban secuelas graves al bebé. Pero en el 2008 se descubrió que el propranolol, un fármaco utilizado para tratar la hipertensión, ayudaba a hacer que el hemangioma desapareciera. Esto llevó a realizar un ensayo clínico que obtuvo una eficacia del 90%, por lo que parece que será el tratamiento del futuro en aquellos casos complicados o que el hemangioma no desaparezca al crecer y cause complejos al niño.