ALIMENTACIÓN
Importancia de la hidratación en el bebé

El 70% del organismo de un lactante está formado por agua, por eso es fundamental que los bebés se mantengan bien hidratados. Aunque en los primeros meses con la leche materna suele ser suficiente, puede que en verano necesite un aporte extra de agua para evitar que se deshidrate


 
 
 
El agua es esencial para el correcto funcionamiento del organismo. Actúa como transportador de nutrientes y otras sustancias, proporciona soporte a la actividad celular, ayuda a excretar las sustancias de desecho, favorece la digestión, mantiene el funcionamiento de los riñones, ayuda a eliminar toxinas, regula la temperatura corporal, etc.
 
Mientras los lactantes se alimentan de leche materna no es necesario darles agua, la leche les proporciona toda la hidratación necesaria. Una vez que empiezan con la alimentación sólida sí hay que darles agua. No obstante, con la llegada del calor los bebés sudan más y pierden más agua, por lo que puede que haga falta que le des agua aunque siga con la lactancia materna exclusiva. 
 
 
Síntomas de deshidratación

– Boca seca o pegajosa
 
– Ojos hundidos
 
– Llanto sin lágrima
 
– Orina menos frecuente y más oscura
 
– Fontanela hundida
 
– Pérdida de flexibilidad de la piel
 
– Deposiciones menos blandas
 
 
¿Qué hacer?

– Dale el pecho más a menudo si ves que lo necesita
 
– Si toma biberón, dale agua de vez en cuando, pero nunca le fuerces a beberla
 
– Si presenta síntomas de deshidratación, rehidrátale, si hace falta con suero oral.
 
– Hidrata también su piel con cremas específicas.
 
– Evita la exposición prolongada al sol o a temperaturas extremas. 
 
– Vístele con ropas ligeras y frescas.