ALIMENTACIÓN
Introducción de las legumbres en la dieta del bebé

Las legumbres son un alimento rico en vitaminas, proteínas y fibra que debe formar parte de la dieta diaria de todo el mundo pero, para ofrecérselas a los bebés, habrá que esperar hasta los 15 meses por su carácter pesado. 

A partir de los 6 meses de edad los bebés pueden empezar a probar nuevos alimentos que pasarán a formar parte de su dieta en combinación con la lactancia materna o de fórmula. La introducción de nuevas comidas debe hacerse poco a poco, y entre una y otra esperar dos o tres días para ver si el pequeño las ha asimilado bien. Sin embargo, el estómago del niño a los 6 meses no está preparado para comer todo tipo de comidas y habrá que esperar unos meses más para algunas de ellas, como las legumbres, que no se recomeinda tomar hasta los 15 meses.

Propiedades 

Las legumbres son un alimento muy complemento que debe formar parte de la dieta de los adultos al menos 2 o 3 veces a la semana. Son una importante fuente de hidratos de carbono, proteínas, fibras, minerales y vitamina y en combinación con cereales (lentejas con arroz, por ejemplo) la cantidad de proteínas que pueden aportar es similar a la de la carne o el huevo. Asimismo, si combinas las legumbres con un postre o zumo de frutas con alto contenido en vitamina C (naranjas o kiwis) la absorción del hierro será mucho mayor.

Cómo ofrecérselas 

Aunque este tipo de alimentos tengan importantes propiedades nutritivas también pueden provocar flatulencias y ser de difícil digestión así que a la hora de dársela a los bebés lo mejor es esperar hasta los 15 meses. Las primeras que se deben introducir, por ser las más suaves, son las lentejas y los guisantes, y a partir de los 17 meses podremos empezar con las siguientes: garbanzos, judías y soja.

Es importante ofrecer al niño pequeñas cantidades y observar cómo las va asimilando. Una vez que las digiera bien, deben empezar a formar parte de su dieta unas 2 veces a la semana aunque, eso sí, en cantidades pequeñas.

Al principio, la mejor forma de dárselas al niño es triturándolas, pero un puré solo de legumbres puede ser muy pesado para su estómago así que una buena idea es mezclarlas con puré de verduras. Una buena receta sería potito de lentejas, zanahorias y patatas.

Si el pequeño las tolera bien podemos ofrecérselas sin triturar, una vez les hayamos quitado las pieles, y que se las vaya comiendo él solito con las manos.