ALIMENTACIÓN
La alimentación en verano para niños

En verano lo más importante es mantener una buena hidratación a base de agua y frutas frescas y que los niños sigan manteniendo una dieta equilibrada y ciertas rutinas a la hora de las comidas.

Tras 9 meses de colegio y de una rutina establecida, llega el esperado verano y las vacaciones escolares. En estos casi 3 meses se puede pensar que llega la época de la libertad alimentaria pero es importante que los niños sigan manteniendo una dieta equilibrada, una rutina y que mantengan sus cinco comidas; aunque puede haber un poco más de descontrol, todo deber ser dentro de unos buenos hábitos alimenticios.
 

Aunque no haya cole se deben mantener unos horarios más o menos fijos y es necesario que sus necesidades alimentarias estén cubiertas. La dieta debe ser igual de equilibrada que durante el resto del año, eso sí, habrá que realizar algunos cambios para adaptarse a los meses de calor.
 

Trucos para una buena alimentación en verano

§   Lo primero es mantener unos horarios más o menos fijos en los que se respetan las cinco comidas y las horas mínimas establecidas entre ellas.
 

§   La hidratación es fundamental durante las épocas de calor. Mínimo hay que beberse un litro y medio de agua al día que se puede complementar con el consumo de zumos y batidos naturales o frutas como la sandía y el melón que tienen un alto contenido en agua.
 

§   Hay que evitar las comidas pesadas que en verano son de difícil digestión, es mejor optar por platos más frescos como ensaladas y cremas frías. También hay que tener precaución con las comidas grasas, restringiéndolas a un consumo esporádico.
 

§   Los hidratos de carbono deben estar presentes en la dieta de los niños porque suponen un aporte de energía extra.
 

§   Es importante que los pequeños empiecen el día con un buen desayuno que incluya hidratos de carbono, leche y una pieza de fruta o zumo natural.
 

§   La merienda también tiene que estar presente en verano y debe estar compuesta de ingredientes saludables, la bollería industrial y las chucherías solo deben consumirse de vez en cuando. Una buena opción que a los niños les encantará son los helados de elaboración casera, no tendrán aditivos ni tantas calorías, por ejemplo, helado de yogur y piña: bastará con triturarlo y mezclarlo todo y al congelador.
 

§   Es importante tener precaución con la refrigeración, especialmente con los huevos, la mahonesa y otras salsas. Si se viaja al extranjero con niños también hay que tener mucho cuidado con el agua del grifo y las comidas exóticas.