ESPERANDO AL PEQUE
La importancia del ácido fólico en el embarazo

El ácido fólico o vitamina B9 forma parte del complejo de vitaminas del grupo B, esenciales para el funcionamiento del organismo. Pero durante el embarazo, además, es importante cubrir las necesidades mínimas recomendadas para esta etapa ya que se ha demostrado que el ácido fólico ayuda a prevenir y evitar los defectos del tubo neural en el feto, como la espina bífida o la anencefalia.

Todas las vitaminas del grupo B son esenciales para la ovulación, la implantación, el control hormonal y el desarrollo fetal. Pero desde hace unos años se sabe que, además, la vitamina B9 o ácido fólico es uno de los pocos nutrientes que sirven para prevenir malformaciones en el feto, en concreto aquellas relacionadas con los defectos del tubo neural. De hecho, se ha comprobado que las mujeres que toman la dosis recomendada de esta vitamina en los meses previos a la concepción y durante la gestación, reducen el riesgo de defectos de nacimiento en un 70%.

El tubo neural es una estructura embrionaria a partir de la cual se forma el cerebro y la médula espinal. El desarrollo de este tubo comienza 28 días después de la fecundación y se cierra hacia los 40, por eso es importante tomar ácido fólico desde antes de quedarse embarazada, ya que muchas veces ni siquiera sabes tu estado cuando este tubo ya se ha formado. Y si no se cierra correctamente, puede dar lugar a malformaciones severas en el cerebro y la médula espinal, sobre todo espina bífida y anencefalia (falta de cerebro).

Además, el ácido fólico ayuda a producir células sanguíneas adicionales por lo que favorece el crecimiento de la placenta y del feto, por lo que las mujeres que no toman suficiente ácido fólico tienen más riesgo de sufrir abortos, partos prematuros, macrocitosis, anemia, labio leporino en el bebé o defectos en las extremidades.

Por todo ello, debes tomar 400 microgramos (mcg) de ácido fólico en los 3 o 4 meses previos a la concepción y, una vez estés embarazada, aumentar esta cantidad hasta los 600 u 800 mcg diarios. Estas cantidades no se pueden satisfacer solo con los alimentos que contienen ácido fólico, por eso los expertos recomiendan tomar suplementos de ácido fólico. No te preocupes por una ingesta excesiva, ya que el ácido fólico es hidrosoluble, lo que significa que el organismo desecha las cantidades que no necesita.

Además de los suplementos, puedes incluir en tu dieta alimentos ricos en esta vitamina, como judías verdes, alubias, espinacas, garbanzos, aguacate, lentejas, guisantes, papaya, fresas, naranja, avena, hígado de pollo, leche y derivados, etc.