SALUD Y BIENESTAR
La prueba del talón

Tras el nacimiento del bebé se le realizan numerosas pruebas para valorar que todo evoluciona como debería; una de ellas es la prueba del talón que permite detectar enfermedades genéticas de manera precoz.

La prueba del talón se realiza en los recién nacidos y sirve para detectar enfermedades metabólicas congénitas poco frecuentes (hipotiroidismo, fibrosis quística o fenilcetonuria), alteraciones cerebrales y neurológicas, trastornos del crecimiento, dificultades respiratorias y otras complicaciones graves del crecimiento infantil.
 

Esta prueba se suele hacer en el centro hospitalario donde la madre ha dado a luz y el momento ideal de hacerla es dentro de las primeras 48 horas de vida del bebé.
 

¿En qué consiste la prueba?

Es una prueba sencilla y poco agresiva, aunque puede ser algo molesta para los recién nacidos. El test consiste en un pinchazo superficial en uno de los talones del pequeño para la extracción de unas gotas de sangre. La muestra extraída debe impregnarse en unos círculos impresos en un papel homologado que después se llevará al laboratorio del hospital para su análisis.
 

Normalmente, el pinchazo de realiza mientras el niño está en brazos de la madre e, incluso, mamando. La succión suele generar un efecto calmante en los bebés que les ayuda a calmar el dolor.
 

Los resultados se enviarán al domicilio familiar, y en caso de que la prueba no haya salido bien o los resultados sean dudosos el pediatra puede pedir un segundo análisis para descartar o confirmar posibles dolencias.
 

La prueba del talón permite detectar enfermedades de manera precoz y aunque los trastornos que puede revelar no tienen cura definitiva, conocerlos a tiempo permite empezar con tratamientos que pueden prevenir discapacidades graves y complicaciones muy serias.
 

Es fundamental que todos los bebés recién nacidos se sometan a este test pues en caso de que los resultados sean positivos, el pronóstico será mucho más favorable si se empieza a tratar al pequeño cuanto antes. Las dolencias que puede diagnosticar no suelen presentar síntomas tras el parto pero su desarrollo puede ser muy agresivo durante los siguientes meses.