ALIMENTACIÓN
Lactancia en las primeras horas del bebé

Un instinto básico que posee el bebé al nacer es el de la succión, sin él sería incapaz de obtener alimento y se vería comprometida su supervivencia, así en niños prematuros constituye una de las principales preocupaciones de los padres y pediatras que intentan estimularlos para que lo desarrollen.

En un niño sano se recomienda iniciar la alimentación lo antes posible y respetar siempre la progresiva maduración de su tubo digestivo. En la primera etapa de vida (de 0 a 6 meses) la leche materna constituye el alimento ideal para el recién nacido, cubre todas sus necesidades y posee unas cualidades inmunológicas que le protegen contra numerosas infecciones. Es un alimento indispensable que además favorece también la relación afectiva entre madre e hijo.

Antes de la leche materna, propiamente dicha, el pecho segrega una sustancia rica en proteínas y pobre en hidratos de carbono y grasa, el calostro, esto es lo que el niño toma hasta que se produce la subida de leche.

¿Cómo y cuándo dar de mamar?

    * En niños sanos enseguida, dentro de la primera hora.

    * En prematuros, con dificultades respiratorias o que presentan alguna enfermedad, habrá que hacerlo con mucho cuidado y estimulándolos con caricias.

    * Se recomienda que a la hora de dar el pecho, sobre todo las primerizas, se busque un lugar tranquilo y que, sin prisas y en una postura cómoda, madre e hijo se dediquen a ello.

    * Al principio diez minutos con cada pecho servirán para estimular la producción de leche, luego con uno solo o 15 con uno y 5 con el otro, pero cada una deberá encontrar lo que mejor le vaya a ella y a su hijo.