APRENDE A INTERPRETARLOS
¿Por qué los bebés babean?

Los bebés comienzan a babear mucho entre los 2 y los 3 meses de vida y este babeo excesivo suele durar hasta los 18 meses aproximadamente. Te explicamos por qué los bebés babean tanto y qué hacer al respecto.

Durante los dos primeros meses de vida los bebés apenas babean, pero a partir del segundo o tercer mes empiezan a producir más saliva, pero todavía no han aprendido a tragarla correctamente, por lo que parte de estas babas se escurren por las comisuras de sus labios. Hay que tener en cuenta que los adultos, de media, tragan saliva cada 4 minutos de día y cada 8 de noche, mientras que los bebés lo hacen 4 veces a la hora, por lo que es normal que gran parte de las babas se salgan de la boca.

Además, cuando comienza la salida de los dientes de leche las molestias y la inflamación de las encías pueden hacer que generen aún más baba al tocarse de forma continua la boca y meterse objetos en ella para aliviar el dolor. Otro motivo que hace que los bebés babeen más de los 6 a los 12 meses de vida es que sus glándulas salivares se activan para comer nuevos alimentos diferentes a la leche, pero aún no son capaces de tragar mucha saliva, por lo que las expulsarán para no atragantarse.

Esta situación suele extenderse hasta los 18 meses, momento en el que deja de babear tanto, aunque puede seguir cayéndosele la baba de vez en cuando hasta los 2 años.

¿Qué hacer?

Las babas no son malas para el bebé, pero sí es cierto que pueden causarle irritaciones y rojeces en la barbilla, resfriado si se moja mucho la zona del pecho, gases y rojeces en el culito ya que la saliva se vuelve más ácida con la salida de los dientes, lo que modifica el pH de la orina volviéndolo más agresivo, lo que puede causar dermatitis en la zona del pañal.

Para evitar estos problemas puedes seguir estos consejos:

1- Aplícale una crema hidratante y aislante en la zona de la barbilla para evitar la irritación.

2- Colócale un secababas para poder secarle cada vez que le veas mojado, pero siempre con cuidado de hacerlo con ligeros golpecitos, no frotes. Estas prendas, además, evitarán que su ropa se moje.

3- Si tiene gases, dale masajes haciendo círculos en el sentido de las agujas del reloj para que los expulse fácilmente.

4- Cámbiale el pañal a menudo para evitar que la orina esté mucho tiempo en contacto con su piel y aplícale una crema protectora.