APRENDE A INTERPRETARLOS
Mi hijo no habla bien

Antes de los 4 años es normal que le cueste pronunciar algunos fonemas o que cambie el orden de algunas palabras. No debe preocuparte aunque puedes estimularle para que vaya mejorando gradualmente.

 

Los niños comienzan a hablar en torno a los 18 meses, pero prácticamente todos sufren ciertos problemas con el lenguaje en sus primeros años, hasta que su capacidad se va desarrollando. Hasta los 4 años no debe preocuparte que pronuncie o hable mal ya que es lo habitual.

 

Los problemas más comunes a esta edad son:

 

– Tartamudeo: Algunos niños repiten alguna palabra o sílaba, otros se quedan atascados o hacen una pausa muy larga hasta que les sale la palabra que buscan. No le des importancia ni le digas nada ya que así solo conseguirás que se ponga más nervioso y le cueste más. Dale su tiempo.

 

– Dislalia: Implica no pronunciar correctamente uno o varios sonidos y sustituirlos por otros. Lo más común es decir la “l” en lugar de la “r” o la “z” en vez de la “s”. Otras veces simplifican las palabras más complejas mediante mecanismos de asimilación, como de “pistina” en lugar de “piscina”.

 

– Traslocaciones: Muy común en todos los niños, consiste en cambiar el orden de alguna sílaba en palabras más largas y difíciles, como “cocholate” en vez de “chocolate”.

 

¿Cómo ayudarle?

 

Como decíamos, si alguno de estos problemas no dura más allá de los 4 años no hay que darle importancia. Si fuera así, deberás consultar con un foniatra. No obstante, puedes ayudarle desde pequeño a hablar bien:

 

– Háblale desde que nazca, incítale a hablar y usa un vocabulario amplio.

– Nunca le presiones para que hable bien, dale su tiempo y ayúdale sin ponerle nervioso.

– No le corrijas continuamente. Es mejor que repitas tú la palabra que ha dicho mal bien dicha para que la oiga.

– Háblale de forma adulta, sin adoptar las palabras que pronuncia mal.

– Léele cuentos y libros.