CUIDADOS DEL PEQUE
Prevención de accidentes infantiles

Todos los bebés son propensos a accidentes, pero modificando nuestros hábitos podemos protegerlos de los riesgos que entrañan las situaciones cotidianas. Recuerda que ni siquiera los dispositivos de seguridad más sofisticados son un sustituto para el mayor elemento de protección con el que cuenta el bebé: sus padres.

Todos los bebés son impulsivos y tienen necesidad de explorar, por lo que pueden meterse en problemas fácilmente. Pero aquellos con personalidad independiente –aquellos que se alejan de sus padres sin siquiera voltear atrás, o los más impulsivos -que apuran los hitos de desarrollo a través de un proceso de prueba y error, son más propensos a accidentes que los bebés cautelosos, que no intentan un paso nuevo hasta no haber dominado el anterior. Lo mismo puede decirse de los niños que disfrutan de los riesgos, y de intentar cosas nuevas, sin preocuparse por resultar lastimados. Este tipo de personalidad requiere que seas más firme y claro cuando hables con ellos de cuestiones de seguridad. 

Algunas situaciones de la vida familiar son más propicias para que ocurran accidentes, particularmente cuando los adultos se encuentran agobiados, ocupados o distraídos. Pon especial cuidado cuando hay cambios en la rutina o entorno familiar.

. Al salir de casa

. En la preparación de una fiesta o evento familiar.

. Cuando estás cuidando de otro hijo enfermo.

. Durante un divorcio o periodo de problemas maritales. 

. Durante la mudanza y etapa de adaptación a una nueva casa.

. En el hotel, lugar de vacaciones o de visita en una casa desconocida.

. Al cambiar de guardería o de cuidador del bebé.

. Con la llegada de un nuevo bebé.

Medidas de prevención

– Asegúrate de elegir un lugar libre de peligros para que tu bebé gatee libremente y nunca dejes a tu bebé sin supervisión durante esta etapa. Debes prestar mucha atención si hay escaleras cercanas y cubrir enchufes donde puede poner sus deditos.

– También debes evitar dejar manteles colgando con cosas en la mesa que él pueda tirar sobre sí, objetos peligrosos en el piso que pueda llevarse a la boca y plantas que pueden ser venenosas y que pueda ingerir.

– Además debes trabar las puertas para que no se cierren y lo lastimen y tener cuidado de las ventanas abiertas en edificios, si no dispones de defensas, ya que podría caer al vacío.

– Cuidado con algunos productos tóxicos: medicamentos, productos de limpieza, insecticidas, cosméticos, bebidas alcohólicas… Guárdalos lejos del alcance de los niños, en armarios altos y bien cerrados. Asimismo,  no cambies los productos peligrosos a otros envases (no guardes ningún producto doméstico en botellas de refresco porque un niño pequeño puede confundirse fácilmente).

– Pon los mangos de los sartenes hacia adentro y no dejes ollas con agua hirviendo en el suelo.

– Coloca los cuchillos, tijeras y otros objetos cortantes siempre fuera de su alcance.

– La mayor parte de los accidentes en casa que involucran a bebés incluyen caídas. Asegúrate de que el bebé no se quede solo en superficies altas a menos que haya barreras apropiadas, que prevengan que tu bebé se deslice y caiga. Los lugares más seguros para un bebé cuando no está siendo cargado en los brazos son: en una cuna con los lados alzados y sin almohadas ni juguetes adentro, o en el suelo. ¡Nunca dejes al bebé solo en la mesa o la superficie de la cocina! Ten una mano en tu bebé todo el tiempo.

– Utiliza rejas o barreras para mantener a tu bebé alejado de lugares peligrosos como las escaleras.

– No dejes a tu bebé solo con la mascota de la casa, al menos hasta que se hayan acostumbrado el uno al otro.

– Para prevenir la asfixia, a los niños nunca se les debe poner a dormir en sillones o sillas suaves, a menos que haya un adulto presente.

– Escoge persianas y cortinas que no tengan ningún tipo de cordón. Y si no puedes evitarlos, asegura los cordones para que queden fuera del alcance de los niños por medio de un dispositivo que los sujete permanentemente, o recorta el cordón hasta una altura en que no puedan alcanzarlo.

– Gira hacia la pared las cajoneras o escritorios para hacer inaccesible para el bebé los cajones. En ellos podrás guardar papeles y objetos pequeños que no utilices con frecuencia.

– Si no puedes colocar la televisión en un lugar alto para que el bebé no pueda alcanzarla, ubícala sobre un mueble bajo y estable, tan atrás como puedas. Las caídas de televisores colocados en bases, carritos y mesas son más comunes de lo que imaginas.

– Utiliza lámparas empotradas en paredes o techos, en vez de lámparas de piso o mesa que el bebé puede tirar fácilmente.