SALUD Y BIENESTAR
Cómo prevenir la neumonía en bebés
Prevenir neumonía

La neumonía es una enfermedad infecciosa respiratoria muy habitual en bebés y niños pequeños que, aunque no suele ser grave, puede requerir ingreso hospitalario. Para evitarla, debes seguir una serie de medidas de higiene y fortalecer su sistema inmunitario.

La neumonía es una de las enfermedades con mayor incidencia en la población infantil menor de 5 años. Es una infección e inflamación de las vías respiratorias que puede ser causada por diversos microorganismos, generalmente virus o bacterias.

Las neumonías víricas son más leves y suelen curarse solas con reposo y medicamentos para aliviar los síntomas como paracetamol. En este caso los síntomas más habituales son silbidos en el pecho, fiebre, escalofríos y diarrea.

Las neumonías bacterianas pueden ser más graves y causan fiebre alta, respiraciones aceleradas, dificultad para respirar, dolor en el pecho o abdominal, vómitos, diarrea… Son menos habituales que las víricas y se tratan con antibióticos.

Debes saber además que hay grupos de riesgo que presentan mayor probabilidad de contraer una neumonía, como bebés prematuros, asmáticos, con enfermedades neuromusculares, bronquiectasias, inmunodeficiencias adquiridas congénitas o cardiopatías congénitas. En estos casos, hay que extremar aún más las medidas de prevención:

1- Evitar el contacto con personas enfermas. Si algún familiar o conocido está malo, debes alejar a tu hijo de él y de aquellos objetos que haya usado.

2- Vacunarle. Existen dos vacunas que previenen contra los principales causantes de la neumonía, el neumococo y el haemophilus influenzae tipo b. Ambas forman parte del calendario oficial de vacunación y se administran antes de cumplir los 2 años.

3- Extrema las medidas de higiene en invierno, como lavarse las manos a menudo (las tuyas y las de tu hijo), toser con un pañuelo o el brazo delante, limpiar bien los objetos de uso cotidiano que toque el bebé, especialmente sus juguetes, etc.

4- Ventilar la casa todos los días unos 15 minutos y mantener un ambiente con una humedad entre el 40 y el 60%. Si hace falta, usa un humidificador. Y nada de humo en ambientes cerrados, no fumes en casa.

5- Proporcionar a tu hijo una dieta adecuada que ayude a fortalecer sus defensas. Si es lactante, nada mejor que la leche materna, que le proporciona los prebióticos y probióticos que necesita para desarrollar su sistema inmune. Y si ha empezado con la alimentación complementaria, ofrécele una dieta sana y variada rica en vitamina C.