SALUD Y BIENESTAR
Protege la piel de tu bebé del sol

El sol es muy beneficioso y necesario para la vida, pero también puede ser muy perjudicial si no se toman las precauciones necesarias, sobre todo si hablamos de la delicada piel de los bebés y niños pequeños.

 

El sol, en su justa medida, mejora la circulación sanguínea, fomenta la formación de la vitamina D, ayuda a absorber diversas vitaminas y minerales, etc.

 

Sin embargo, también puede ser muy perjudicial: causa quemaduras,  disminuye las defensas de la piel, provoca cáncer, envejece la piel prematuramente y daña la visión.

 

Algunas de estos efectos se ven a corto plazo, mientras que otros pueden aparecer a largo plazo, por lo que es necesario protegernos del sol adecuadamente toda la vida.

 

En el caso de los bebés y niños pequeños esta protección tiene que ser mucho más completa ya que la piel de los niños es mucho más fina y sensible. Además, la piel tiene memoria, lo que significa que cualquier daño que se produzca en los primeros 18 años puede generar problemas mucho más adelante.

 

Consejos para evitar los daños del sol

 

– Antes de los 12 meses evita cualquier exposición directa del sol.

 

– Nunca le expongas al sol en las horas más nocivas, de 12 a 16 horas.

 

– Usa cremas de protección solar alta y especiales para niños.

 

– Ofrécele agua o leche materna a menudo para evitar la deshidratación.

 

– Aplica la crema en casa antes de salir, ya que tarda un tiempo en actuar.

 

– Reaplica la crema siempre cada dos horas y antes si se baña o suda mucho.

 

– Ponle ropa que no deje traspasar los rayos de sol.

 

– Usa gorros y gafas de sol.