APRENDE A INTERPRETARLOS
¿Sabías que tu bebé aprende mientras duerme?

Siempre se ha sabido que, durante el sueño, el cerebro sigue trabajando y fija en la memoria los conocimientos aprendidos durante el día, por lo que es cierto que, durmiendo, también se aprende. Pero, ahora, un nuevo estudio ha descubierto que este proceso empieza antes de lo que pensábamos y ayuda a los niños a crear su vocabulario y su lenguaje.

Este nuevo estudio ha descubierto que, ya en bebés de 6 a 8 meses, se produce un proceso durante el sueño que les ayuda a crear un significado para una palabra, algo que, hasta ahora, solo se creía posible en niños mayores y adultos.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores expusieron a los bebés de esta franja de edad a objetos ficticios a los que dieron nombres inventados por ellos como “Bofel” o “Zuser”. Los objetos eran similares, pero no iguales, y se utilizaron objetos ficticios para asegurarse de que los bebés no pudieran usar su conocimiento preexistente en las pruebas.

Después de la primera fase de aprendizaje, ningún bebé reconocía a los objetos denominados “bofel” como tal. Pero, cuando se repitió la prueba tras la siesta, se comprobó que los cerebros de los bebés ya eran capaces de diferenciar entre el nombre correcto y el incorrecto para cada objeto. Los bebés podían ver los puntos en común entre pares similares, conocidos como generalización.

Este proceso de generalización se había producido durante el sueño, por eso, solo los bebés que habían dormido una siesta eran capaces de llevarlo a cabo. Los que no habían dormido no eran capaces de generalizar su aprendizaje.

Además, la cantidad y la calidad del aprendizaje también dependía del tiempo que habían dormido en la siesta. Así, los bebés que habían dormido durante aproximadamente 50 minutos mostraron una respuesta cerebral al componente N400 que indicaba a los investigadores que habían creado significados para las palabras.

Sin embargo, los bebés que durmieron 30 minutos o menos solo pudieron filtrar las características similares de los contextos y vincularlos con el sonido de la palabra. No habían creado un significado.

“Estos resultados muestran que los bebés pueden formar memoria a largo plazo para significados de palabras mucho antes de lo que se pensaba anteriormente. A pesar de que las estructuras cerebrales que son relevantes para este tipo de memoria no están completamente maduras, ya se pueden utilizar en cierta medida “, explica Angela D. Friederici, autora principal del estudio.

En concreto, esto es posible en la segunda de las cuatro etapas del sueño, el sueño ligero, que permite la transición de un aprendizaje temprano simple a una forma avanzada de memoria. Y, además, este aprendizaje se produce en cuestión de minutos.

“Solo durante el sueño, cuando el cerebro infantil está aislado del mundo circundante, puede extraer y guardar las relaciones incorporadas en esta información. Y solo la interacción de un estado de alerta de la experiencia del entorno con el estado fuera de línea del sueño, en el que las experiencias se organizan y almacenan, permite el desarrollo temprano cognitivo y del lenguaje”.

Así que ya sabes, estimula a tu bebé antes de la siesta, seguro que le ayudas a crear y fijar nuevos conocimientos.

Fuente:

“The Sleeping Infant Brain Anticipates Development”, Manuela Friedrich, Ines Wilhelm, Matthias Mölle, Jan Born, Angela D. Friederici. Published: July 27, 2017DOI:https://doi.org/10.1016/j.cub.2017.06.070