SALUD Y BIENESTAR
Síntomas de sarampión en bebés

El sarampión es una enfermedad exantemática causada por un virus muy contagioso, llamado paramixovirus, que puede llegar a presentar complicaciones graves aunque, en la mayoría de los casos, se cura sin causar problemas.

El sarampión, hasta que se creó su vacuna en el año 1963, era una enfermedad grave que podía llegar a causar millones de muertes al año (y todavía causa muchas en los países menos desarrollados donde no se vacuna a la población). La introducción de la vacuna hizo que esta enfermedad casi desapareciera en muchas zonas y se volviera más leve, aunque los movimientos antivacuna están haciendo que vuelva a resurgir.

El problema es que es una enfermedad muy contagiosa que puede llegar a causar complicaciones graves como otitis media, bronconeumonía y meningoencefalitis, además de la muerte. La mejor manera de prevenir su contagio es la vacunación, que en la mayoría de los países se lleva a cabo a los 12 meses, con una dosis de recuerdo a los 4 años.

Gracias a la vacunación, se impide en el 80% de los casos contraer la enfermedad y, aunque se coja, se hace de manera mucho más leve y sin causar ninguna complicación.

El periodo de incubación del virus es de entre 8 a 10 días, tiempo que pueden tardar en aparecer los primeros síntomas:

– Fiebre no muy alta

– Tos seca

– Congestión nasal líquida y transparente

– Ojos enrojecidos y llorosos

– Cansancio

En los días siguientes los síntomas empeoran, la fiebre se vuelve más alta, la tos empeora y aparecen manchas en la boca.

Por último, a partir del tercer día, aparece el exantema, el síntoma más característico que hace confirmar el diagnóstico. Son unas manchas de color rosa oscuro que aparecen primero en la cara y luego se extienden por todo el cuerpo, acompañadas de enrojecimiento de la garganta y dolor al tragar.

Pasados unos 3-4 días la erupción disminuye y van desapareciendo el resto de los síntomas.

¿Cómo se trata?

Al ser un virus, no existe tratamiento, solo medidas para aliviar los síntomas y molestias del pequeño, como paracetamol para el dolor y la fiebre, mucho líquido, ambiente húmedo, etc.