SALUD Y BIENESTAR
Síntomas y tratamiento del hipotiroidismo en bebés

El hipotiroidismo es una enfermedad en la que la glándula tiroidea no funciona de manera adecuada, lo que causa un descenso en la secreción de algunas hormonas que puede provocar consecuencias muy graves en el bebé si no se detecta y trata a tiempo.

En el organismo existen diversas glándulas encargadas de la secreción de hormonas fundamentales para el correcto funcionamiento de todos los sistemas del cuerpo. Una de ellas es la glándula tiroidea, situada en la parte delantera y baja del cuello, encargada de producir diversas hormonas (T4, T3 y TSH). Estas hormonas cumplen funciones muy importantes como ayudar al crecimiento y desarrollo fetal, utilizar la energía, regular la temperatura corporal o ayudar al funcionamiento de múltiples órganos como el cerebro, el corazón, los músculos, etc. Por eso, un déficit en la producción de estas hormonas puede causar problemas graves de salud al bebé como retraso mental y problemas de crecimiento.

Existen dos formas básicas de hipotiroidismo:

Hipotiroidismo congénito: es un problema de nacimiento causado por una anomalía que puede provocar la ausencia de la glándula tiroides o un mal funcionamiento en ella. Normalmente es un problema genético, aunque también puede aparecer si la madre ingiere ciertos medicamentos en el embarazo, si sigue una dieta baja en yodo o si hay presencia de anticuerpos que bloquean la función tiroidea del bebé.

Como las consecuencias de esta enfermedad son tan graves para el bebé, el hipotiroidismo es una de las enfermedades que forman parte de la prueba del talón. Así, si tu hijo tiene hipotiroidismo congénito se sabrá en los primeros 15 días de vida y se podrá seguir el tratamiento adecuado para evitar las complicaciones asociadas a esta enfermedad.

Hipotiroidismo adquirido: es más habitual en mujeres a partir de la veintena. Muchas veces se trata de hipotiroidismo subclínico, es decir, que no causa síntomas y muchas veces no requiere tratamiento.

Normalmente los niños con esta afección no presentan síntomas, aunque sí pueden existir ciertas señales que alerten del problema si no se ha realizado la prueba del talón:

– Cabello seco y frágil

– Piel fría

– Mirada triste

– Cara hinchada y lengua que sobresale

– Ictericia

– Episodios de asfixia

– Estreñimiento

– Abdomen hinchado

– Problemas para crecer

– Lentitud

– Somnolencia

– Retraso en el aprendizaje de habilidades

¿Cómo se trata?

El único tratamiento posible es administrar hormona sintética tiroidea a diario, generalmente, de por vida. De esta manera, se evitan las complicaciones y el niño crecerá igual que el resto y sin retrasos en el aprendizaje. Lo único que habrá que hacer es realizar controles periódicos para valorar los niveles de estas hormonas y ver si hay que adecuar la mediación.