ESPERANDO AL PEQUE
Cómo superar el miedo al parto

El miedo es un sentimiento poderoso que todos experimentamos ante situaciones que nos parecen peligrosas. Es la forma que tiene nuestro organismo de advertirnos de un posible problema o peligro, pero, aunque es normal tener cierto temor ante el parto porque es algo desconocido, no debemos dejar que ese miedo nos domine.

El miedo surge, muchas veces, ante situaciones desconocidas que pueden no ser peligrosas, pero nos lo parece porque no sabemos qué va a pasar o si nos va a ocurrir algo malo. Por eso, es normal sentir cierto miedo y ansiedad ante el parto ya que son muchas las complicaciones que pueden surgir, además de tener miedo al dolor. Sin embargo, no debemos dejar que ese miedo nos paralice ya que, cuanto más miedo tengamos, peor irá todo y más grande será el dolor. Es importante saber controlar nuestros miedos, ya que el miedo incrementa nuestro ritmo cardiaco, el metabolismo y la presión arterial, lo cual no es favorable durante el parto.

Este miedo es más habitual en las madres primerizas, ya que nunca han vivido esa experiencia, aunque tengan información al respecto que, muchas veces, puede ser contraproducente porque llegan a sus oídos historias malas sobre el parto o ven cosas exageradas en las películas que no son reales. Es, por tanto, un temor que se “aprende”.

El problema es que el miedo durante el parto hace que aumente el dolor y los nervios ya que la tensión genera más dolor, por lo que, si llegado el momento del parto la mujer está muy asustada, puede sufrir aún más dolor. De hecho, son muchos los estudios que muestran que una de las causas que más influye en el dolor del parto es el miedo al mismo.

¿Qué hacer?

Para no tener miedo al parto, debes seguir estos consejos:

1- Infórmate sobre todo lo relativo al parto, pero buscando información fiable y segura. Habla con tu matrona, tu médico, lee libros sobre el tema… no te guíes por las historias de tus amigas o familiares. Tienes que saber bien cuáles son las fases del parto, qué síntomas hay en cada una, cómo combatir el dolor, etc.

2- Prepárate para el parto yendo a clases de preparación al parto, practicando las respiraciones, los pujos, etc. Es importante que elabores también tu plan de parto para que sepas qué quieres en cada momento.

3- No te dejes influir por las historias horribles y traumáticas que seguro que te contarán. Aunque es cierto que pueden pasar cosas malas, lo normal es que todo vaya bien y que las pequeñas complicaciones que puedan surgir se resuelvan fácilmente. Por eso, es importante que confíes en tu equipo médico y busques un buen hospital donde se pueda hacer frente a cualquier pequeño problema.