PAPÁS DE HOY
Trucos para leer cuentos a los niños

Leer cuentos a tus hijos es una actividad maravillosa y muy enriquecedora que le ayuda en muchos aspectos de su desarrollo emocional y mental. Pero para conseguir que tu hijo se sienta fascinado con los cuentos que le lees y aprenda amar la lectura es importante que sepas cómo leerle.

Al leer un cuento a tu hijo no debes hacerlo con prisas ni deseando acabar cuanto antes para poder irte a hacer otra cosa, sino que debes hacerlo con calma, disfrutando de cada segundo y aprovechando ese rato que tenéis de interacción para fomentar vuestro vínculo y mejorar la relación entre ambos.

Además, es importante que tú también te sumerjas en el cuento y lo vivas para que el niño disfrute al máximo y descubra lo maravilloso que puede ser leer y descubrir historias y cuentos diferentes. Por ello, cuando le leas cuentos o libros a tu hijo debes hacerlo de la siguiente manera:

1- Elige de manera adecuada

Escoge un cuento adaptado a su edad, que pueda seguir y entender y no sea demasiado corto ni largo. Si ves que le encanta que le leas y te pide cuentos más largos, hazlo. Pero, para empezar, mejor con cuentos que no sean demasiado largos por si acaso se cansa. También es importante que la temática del cuento le interese.

2- Olvida la vergüenza

Muestra pasión al leer y olvida el pudor. Es mejor que sobreactúes y que hagas voces distintas, expreses lo que cuenta el libro con gestos, gritos, llantos… En definitiva, saca al actor que llevas dentro y deja que sea él quien cuente el cuento a tu hijo.

3- Lee despacio

Aunque te parezca que estás leyendo despacio, puede que sea todavía demasiado rápido para él. Deja que tu hijo escuche con calma y asimile lo que cuentas antes de pasar a la siguiente página.

4- Pronuncia bien

Leer en voz alta te ayudará a mejorar tu enunciación y entonación. Presta atención al tono y varía el ritmo y el volumen de la historia para que se convierta en algo vivo. Así, además, ayudarás a que él también pronuncie mejor.

5- Involucra al niño

Para asegurarte de que el niño está atendiendo y se está enterando, puedes hacerle preguntas sobre qué cree que va a pasar luego, qué haría él en lugar del protagonista, qué personaje le gusta más, etc. Así ayudas a que comprenda mejor las historias y le resulten más interesantes.