ALIMENTACIÓN
Una dieta equilibrada en la vuelta al cole

La vuelta al cole o a la guardería es el momento ideal para instaurar nuevos hábitos positivos para tu hijo. Aprovecha el inicio de nuevas rutinas para asegurar que tu hijo recibe la alimentación que necesita para su desarrollo y aprendizaje.

 

La alimentación es una parte indispensable en el funcionamiento del cuerpo humano, una mala alimentación se traduce en problemas de salud y de atención y una buena en los nutrientes necesarios para que nuestro cuerpo pueda funcionar como debe.

 

En el caso de los niños, una atención especial y consciente a una alimentación variada en los niños asegurará que tengan la energía necesaria para su cuerpo en pleno crecimiento y condicionará su capacidad de atención y concentración para aprender todo lo que pueda mientras esté en la guardería o en el colegio.

 

¿Cómo debe ser una buena alimentación de los pequeños?

 

Una buena alimentación debe constar de cinco comidas. Desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.

 

El desayuno debe constar de tres componentes básicos: lácteos, pan o cereales y fruta; es decir, energía, proteínas y vitaminas. En los cereales, vigila la cantidad de azúcar de estos en su tabla nutricional y opta por aquellos que le aporten menos cantidad de azúcar (los copos de avena o los cereales de trigo inflado son ideales). Y con la fruta puedes aprovechar para ser creativa/o y hacer boles coloridos, formas divertidas…

 

A media mañana, para que se lo tome en el recreo, puedes optar por un bocadillo o fruta.

 

El almuerzo es la comida en la que puedes introducir más variedad día a día. Ya sea en el comedor del cole o en casa, vigila que a lo largo de la semana coma verduras, legumbres, carne, pescado…Intenta que cada plato incluya tres partes: vegetales; carne, pescado o legumbres y pan o féculas (arroz, patatas o pasta) para que sea lo más completo posible.

 

En la merienda lo mejor es un vaso de leche o yogur y fruta. Y para la cena, mejor optar por algo ligero: una sopa caliente en invierno, una ensalada en cualquier época del año, un poco de pescado o carne con verduras…Y, como en cada comida principal, fruta de postre.